El monstruo de 3.000 toneladas que utiliza 625 litros de diésel para recorrer solo 1 km: el camión de la misión Artemis II que mueve cohetes con precisión milimétrica
Un vehículo es esencial para los lanzamientos espaciales de la NASA. Una máquina que, a pesar de su antigüedad, se ha convertido en una de las más impresionantes en el mundo.
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El Crawler Transporter, un vehículo diseñado por la NASA para apoyar misiones espaciales, destaca por su imponente tamaño y eficiencia funcional. Esta plataforma sobre orugas, reconocida como una proeza de la ingeniería, tiene un peso de 3.000 toneladas y una longitud de 40 metros. Ha desempeñado un papel clave para Estados Unidos en el transporte del legendario cohete Saturno V hasta el moderno Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS).
Fabricado en la década de 1960 y todavía operativo, se ha convertido en una proeza de la ingeniería. En la actualidad, aún es crucial para asegurar el éxito de la misión Artemis II, la cual lleva a cuatro astronautas a la órbita lunar después de 56 años.
El gigante Crawler Transporter que mueve pesados cohetes
El Crawler Transporter 2 (CT-2) es uno de los vehículos más grandes y pesados jamás construidos. Diseñado para mover cohetes de gran tamaño desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) hasta las plataformas de lanzamiento, su sola presencia impone. Mide 39,9 metros de largo, 34,7 metros de ancho y puede ajustar su altura entre 6 y 8 metros.

Las capacidades del Crawler Transporter son fundamentales para las misiones del programa Artemis. Foto: NASA
El sistema de propulsión no utiliza ruedas tradicionales, sino que se basa en ocho orugas, cada una compuesta por 57 eslabones de acero que pesan 953 kg por unidad. La velocidad máxima que puede alcanzar con carga es de apenas 1,6 km/h, suficiente para garantizar un desplazamiento controlado y estable. Vacío, llega a los 3,2 km/h.
¿Qué hace tan especial al Crawler Transporter?
Los cohetes de la NASA, como el SLS o el histórico Saturno V, pesan miles de toneladas y contienen mecanismos delicados. El camión fue diseñado para ofrecer una tracción precisa y un control absoluto del movimiento.

La NASA recibió el Récord Guiness por el vehículo autopropulsado más pesado del mundo. Foto: NASA
Incorpora un sistema de nivelación automática que mantiene el cohete perfectamente vertical durante todo el trayecto. Esta capacidad es vital para evitar daños estructurales, ya que cualquier inclinación puede comprometer el equilibrio del funcionamiento de lanzamiento. Además, su estructura permite microajustes de dirección y altura mientras avanza.
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Pese a haber sido construido en 1965, el CT-2 NASA ha recibido múltiples mejoras. Durante la última década y el avance del programa Artemis, la agencia espacial invirtió millones de dólares para modernizar su infraestructura.
Entre las mejoras más relevantes destacan:
- Nuevos motores diésel-eléctricos más potentes y eficientes
- Renovación completa de los sistemas hidráulicos
- Cabina de control equipada con computadores de última generación
- Refuerzo estructural para soportar el peso del SLS, más pesado que el Saturno V
La ingeniera Charlie Blackwell-Thompson, directora de lanzamiento de Artemis, afirmó tras una prueba de traslado: "Es una máquina que nunca deja de sorprendernos, ha mostrado un excelente desempeño".
¿Cómo funciona el transporte de cohetes en la NASA?
El proceso es minucioso. Todo comienza en el VAB del Centro Espacial Kennedy, donde se ensamblan en posición vertical. Una vez listos, se colocan encima de una plataforma móvil que descansa sobre el Crawler Transporter.

El CT- 2 mide 39,9 metros de largo por 34,7 de ancho. Foto: NASA
Desde ahí, la travesía hacia la zona de lanzamiento LC-39B, que se encuentra a 6,4 kilómetros, puede extenderse por más de ocho horas. Durante ese tiempo, cientos de técnicos supervisan temperatura, vibraciones y alineación del vehículo. También se programan paradas para ajustes milimétricos. En paralelo, vehículos de apoyo y personal a pie acompañan el desplazamiento.
Una vez allí, permanece semanas en posición, en espera de los ensayos finales, abastecimiento y verificación de sistemas.
El impresionante kilometraje del CT-2
Aunque recorre distancias cortas, el Crawler Transporter 2 ya acumula más de 3.800 kilómetros desde que entró en servicio. Esta cifra representa décadas de lanzamientos, desde el Apolo 11 hasta el programa Artemis.
Cada traslado implica una ruta de ida y vuelta de aproximadamente 12,8 km entre el VAB y la plataforma. Si bien parece un recorrido modesto, el esfuerzo mecánico y la precisión que exige lo convierten en una proeza diaria de la tecnología espacial.
Un camión devorador de diésel
Mover semejante coloso no es barato. El camión de la NASA consume cerca de 165 galones de diésel (aproximadamente 625 litros) por 1 km. de recorrido. Esta cifra, aunque descomunal en términos de eficiencia energética, está justificada por la necesidad de precisión extrema.
El sistema de tracción y nivelación necesita una potencia constante. Además, el peso del vehículo sobre orugas obliga a un uso intensivo del sistema hidráulico, especialmente en zonas del trayecto con variaciones topográficas.

























