La misión que pondrá a prueba el futuro del programa lunar: qué se espera de Artemis II
El reconocido youtuber del canal El Robot de Platón, Aldo Bartra, comparte sus expectativas sobre la misión Artemis II y explica qué podría ocurrir tras el acercamiento del ser humano a la Luna, más de 50 años después.
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La humanidad está a punto de volver a viajar hacia la Luna con astronautas a bordo, algo que no ocurre desde 1972. La misión Artemis II, de la NASA, no busca aún posar un pie en la superficie lunar, pero sí tiene la tarea decisiva de comprobar si estamos tecnológicamente listos para que ese regreso sea posible en los próximos años.
Para entender mejor qué está en juego, La República conversó con Aldo Bartra, divulgador científico del canal de YouTube El Robot de Platón, quien sería el único peruano invitado oficialmente por la NASA a presenciar el lanzamiento. Sus expectativas combinan entusiasmo, cautela y una mirada crítica sobre cómo el público está recibiendo este nuevo capítulo de la exploración espacial.
Una misión clave antes del regreso definitivo a la Luna
Artemis II será la primera misión tripulada del programa Artemis. A diferencia de Artemis I, que voló sin personas a bordo en 2022, esta vez viajarán cuatro astronautas en la nave Orión para realizar un sobrevuelo alrededor de la Luna y regresar a la Tierra. La misión durará alrededor de diez días y permitirá evaluar cómo funcionan los sistemas en condiciones reales de espacio profundo.

El cohete y la nave espacial Artemis II se desplaza hacia la plataforma de lanzamiento. Foto: NASA
"El primer paso se dio con la misión Artemis I hace unos años, que se mandó el cohete. La cápsula Orión fue a dar la vuelta a la Luna sin tripulación. Esta vez estamos yendo con personas y se están dando los pasos", explica Aldo. "Me encantaría que sea más rápido, pero la coyuntura también y el presupuesto no lo permiten", agregó.
El objetivo es poner a prueba la nave, el cohete, los sistemas de soporte vital, las comunicaciones y la interacción entre la tripulación y la tecnología. Todo lo que ocurra en este vuelo servirá para decidir si la NASA puede avanzar con seguridad hacia la siguiente etapa: el alunizaje tripulado.
Expectativa, entusiasmo… y un público cada vez más escéptico
Aunque la misión es histórica, Bartra percibe que el ambiente previo al lanzamiento no tiene la magnitud que debería. “Es una gran cosa que regresemos seres humanos a la Luna después de más de 50 años. Debería estar por todos lados”, afirma. Sin embargo, considera que la coyuntura política apaga el interés general y "no se le está prestando tanta atención".

Los astronautas Artemis de la NASA entran en cuarentena. Foto: NASA
A eso se suma la desconfianza de las personas con lo que dice la NASA. Aldo comenta que incluso antes del lanzamiento ya hay quienes dicen en las redes frases como: "¿Y ahora cómo van a engañar? No vamos a saber si es real porque todo está hecho con inteligencia artificial”. Él explica que "siempre hay una excusa y ahora peor todavía". No se van a creer nada porque la IA está ahí y van a pensar que todo está hecho con ella".
Aun así, mantiene la esperanza de que Artemis II pueda despertar curiosidad en quienes hoy están alejados de estos temas. "Creo que va a atraer bastante atención de personas que estaban desentendidas de estos temas, y que se pueden interesar a raíz de este evento, y que se van a emocionar con lo que pasa", comenta.
Un paso necesario, aunque el camino siga siendo lento
Aldo explica que la misión Artemis II forma parte de un proceso largo y exigente. “Todas las trabas y las inseguridades que se tienen que pasar para que se pueda enviar algo así… no es tan fácil”. De esta manera, forma parte de sus expectativas que la misión sirva para que el público comprenda la complejidad real detrás de cada lanzamiento.
La NASA no solo está probando una nave nueva, también está evaluando tecnologías completamente distintas a las utilizadas hace más de medio siglo. Los sistemas de soporte vital, los materiales, los instrumentos científicos y los protocolos de seguridad han cambiado. Por eso, según explica, no basta con decir “ya fuimos una vez, podemos hacerlo de nuevo”. Cada componente debe ser probado desde cero.

Apolo 17 fue la última misión en la que los humanos viajaron y caminaron en la Luna. Foto: NASA
El reconocido youtuber también menciona que el futuro alunizaje depende de factores que todavía no están resueltos, como la elección definitiva de la nave que llevará a los astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie. Se habla de opciones como Starship, de SpaceX, pero las pruebas aún no ofrecen la seguridad necesaria para transportar personas. Desde su perspectiva, ese ritmo lento puede frustrar al público, pero es parte inevitable de un proyecto de esta magnitud.
Aun con esas limitaciones, su expectativa es positiva. Cree que Artemis II puede marcar el inicio de una etapa más constante en los viajes humanos más allá de la órbita terrestre, especialmente en un contexto donde la competencia entre potencias espaciales como EE. UU., Rusia y China vuelve a ser un motor de desarrollo tecnológico.
¿Qué podría cambiar si Artemis II tiene éxito?
Más allá del impacto simbólico, la exploración espacial siempre ha dejado beneficios concretos en la vida cotidiana. Recuerda que tecnologías hoy comunes, como ciertos sistemas de diagnóstico médico, componentes de cámaras digitales o avances en telecomunicaciones, nacieron gracias a la investigación vinculada a misiones espaciales.
En el caso de Artemis II, el valor está en que permitirá validar nuevos equipos e instrumentos que podrían convertirse en la base de futuras innovaciones. “Nos vamos a seguir beneficiando con nuevas tecnologías”, afirma. La misión no solo busca demostrar que se puede viajar con seguridad hasta las cercanías de la Luna, sino también recoger datos que servirán para mejorar la ingeniería, la medicina espacial y la comprensión del entorno fuera de la Tierra.
Aldo espera, además, que el lanzamiento ayude a que el público valore mejor el trabajo que hay detrás. Considera que estamos acostumbrados a una cultura de inmediatez, donde todo debe ser rápido y espectacular, y eso dificulta apreciar procesos científicos que toman años. Por eso, una de sus mayores expectativas no es solo técnica, sino cultural: que más personas entiendan el esfuerzo humano, intelectual y colectivo que implica enviar una misión tripulada al espacio profundo.
"Quiero que el público comprenda el trabajo que está detrás, todo lo que involucra lanzar una misión de esta naturaleza. Sobre todo ahora que estamos en una era de inmediatez, queremos que todo sea rápido y no queremos una explicación muy larga y lo mismo sucede con este tipo de acontecimientos", indicó. "La gente quiere que todo sea ya".
Si Artemis II cumple sus objetivos, no solo será un éxito para la NASA. También podría convertirse en una oportunidad para reconstruir la confianza en la ciencia, inspirar nuevas vocaciones y recordarle al mundo que, pese a todas las dificultades, la humanidad todavía es capaz de trabajar junta para lograr metas extraordinarias.




















