Científicos descubren sorprendente registro geológico de 23 millones de años tras perforar 523 metros bajo el hielo antártico
Los resultados preliminares sugieren que la zona vivió retrocesos de hielo durante períodos cálidos, lo que plantea una seria alerta sobre el futuro del sistema glaciar.
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Un equipo internacional logró recuperar el núcleo sedimentario más profundo jamás extraído bajo la capa helada de la Antártida Occidental, después de realizar una perforación de 523 metros en el remoto sector de Crary Ice Rise. La misión, desarrollada durante dos meses en condiciones extremas, forma parte del proyecto científico Sensitivity of the West Antarctic Ice Sheet to 2°C (SWAIS2C).
El objetivo es comprender cómo reaccionó esta región frente a episodios de calentamiento global. Los investigadores alcanzaron sedimentos ocultos durante millones de años, abriendo una oportunidad inédita para estudiar la evolución climática del continente blanco.

Equipo de investigación internacional luego de finalizar las perforaciones en Crary Ice Rise. Foto: SWAIS2C
Perforación histórica revela un archivo climático sin precedentes
La operación requirió un sistema de perforación con agua caliente para atravesar la superficie congelada y descender posteriormente con tuberías especializadas hasta el subsuelo. Allí, el grupo consiguió extraer un núcleo de 228 metros compuesto por capas de lodo, arena y fragmentos rocosos. Cada sección fue documentada y analizada preliminarmente en el campamento antes de su envío a laboratorios internacionales, donde será examinada con técnicas avanzadas que permitirán establecer su antigüedad y composición con precisión.
Los primeros análisis indican que el material podría abarcar hasta 23 millones de años de historia, según la identificación inicial de microfósiles marinos en varias capas. Este hallazgo convierte el registro en un archivo geológico excepcional, ya que proporciona evidencia directa de las condiciones ambientales que prevalecieron en el margen interno de la masa helada. Hasta ahora, la mayoría de datos sobre el pasado de esta región provenían de sedimentos marinos o registros oceánicos, no del interior mismo del sistema glaciar.

Los perforadores de agua caliente comienzan a derretir el pozo principal. Foto: SWAI2C
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Sedimentos evidencian retrocesos del hielo y alertan sobre el futuro
El contenido del núcleo también revela variaciones en los tipos de depósitos, lo que sugiere que la zona no siempre estuvo cubierta por una capa sólida como en la actualidad. En determinados niveles aparecieron restos de organismos que requieren luz para sobrevivir, lo que indica que en algún momento existieron condiciones de océano abierto o plataformas flotantes. Estos indicios respaldan la hipótesis de que la cobertura congelada experimentó retrocesos importantes durante periodos más cálidos.
La Antártida occidental es considerada una de las áreas más vulnerables del planeta frente al aumento de temperaturas, debido a que gran parte de su base se encuentra por debajo del nivel del mar, lo que facilita la entrada de aguas más templadas. Según estimaciones, el colapso total de esta masa podría elevar el nivel oceánico global entre cuatro y cinco metros. El análisis detallado permitirá reconstruir las condiciones atmosféricas y oceánicas asociadas a cada etapa del registro y anticipar la estabilidad futura de uno de los sistemas más decisivos en la regulación del nivel del mar.
























