La OMS incluye a los medicamentos adelgazantes como esenciales para luchar contra la obesidad
La OMS también hizo un llamado para que los tratamientos contra la obesidad “sean universalmente accesibles” y “asequibles”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dado un paso importante en la lucha contra la obesidad al incluir a los fármacos adelgazantes en su lista modelo de medicamentos esenciales que permita reforzar los sistemas de salud pública y promover un acceso más amplio y equitativo a estos tratamientos a nivel mundial.
Con esta medida, la OMS establece una postura oficial que sirve como guía para que los gobiernos desarrollen políticas que faciliten el acceso a fármacos como Ozempic, Wegovy y Mounjaro. El organismo internacional también ha hecho un llamado para que dichos tratamientos “sean universalmente accesibles” y también “asequibles”.
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El compromiso de la OMS
La OMS ha reafirmado su compromiso para combatir la obesidad al presentar nuevas directrices que reconocen esta condición como una enfermedad crónica "que puede tratarse con atención integral y de por vida”. Así lo expresó su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una conferencia de prensa.
“Si bien los medicamentos por sí solos no resolverán esta crisis sanitaria mundial, las terapias con GLP-1 pueden ayudar a millones de personas a superar la obesidad y reducir sus efectos adversos”, añadió.
La obesidad es una pandemia global, relacionada con cerca de 3,7 millones de muertes registradas en el año 2024. En ese contexto, la aparición de estos tratamientos farmacológicos ha marcado un antes y un después en la forma de enfrentar este problema de salud pública. Ahora, con el respaldo oficial de la OMS, este enfoque terapéutico gana legitimidad internacional.
La importancia de la terapia GLP-1
En septiembre de 2025, la OMS incluyó las terapias GLP-1 en su Lista de Medicamentos Esenciales para tratar la diabetes tipo 2 en grupos con mayor riesgo. Durante el anuncio, el director Adhanom Ghebreyesus, recordó que, aunque estas terapias no son una solución definitiva para la crisis mundial de salud, "pueden ayudar a millones de personas a superar la obesidad y reducir los daños asociados”.
Los tratamientos con GLP-1, que imitan la acción de una hormona natural conocida como péptido similar al glucagón tipo 1, no solo marcan un hito desde el punto de vista científico. También reflejan un cambio en la manera en que se percibe la obesidad: ha dejado de verse únicamente como una consecuencia del estilo de vida para ser entendida como una enfermedad crónica, compleja, prevenible y tratable.
Sin embargo, la OMS advierte sobre una limitación importante: la capacidad de producción actual solo permite atender a cerca de 100 millones de personas, apenas un 10 % de los mil millones que podrían beneficiarse de estas terapias. Se proyecta que el número de personas con sobrepeso se duplique de 2 millones a 2 mil millones para 2030, y que los costos a nivel mundial alcancen los 3 billones de dólares para esa misma fecha, advierte.
Una brecha entre ricos y pobres
La OMS hizo un llamado para garantizar el acceso equitativo a las terapias con GLP-1 y señaló que los sistemas de salud deben estar adecuadamente preparados para implementarlas. “Nuestra mayor preocupación es el acceso limitado, y que esto pueda suponer una mayor brecha entre ricos y pobres”, señala la entidad. “Las empresas farmacéuticas deberían considerar la posibilidad de establecer “precios escalonados”, añade.
Dicho esto, para lograr que estas terapias estén al alcance de todas las personas que podrían beneficiarse de ellas, es necesario superar tres grandes obstáculos: falta de capacidad de producción, disponibilidad y asequibilidad; preparación de los sistemas de salud para proporcionarlas; y acceso universal a la atención médica.
Por otra parte, la OMS fue clara al señalar que los medicamentos por sí solos no bastan para revertir el problema de la obesidad. Subrayó que quienes inicien este tipo de tratamiento también deben adoptar hábitos alimenticios más saludables, realizar actividad física con mayor frecuencia y recibir orientación profesional sobre su estilo de vida.
En línea con esta visión integral, Katherine Jenner, directora ejecutiva de la alianza Obesity Health Alliance, una red de más de 50 organizaciones médicas, de salud pública y de infancia del Reino Unido, resaltó que “los medicamentos para bajar de peso cumplen una función importante, pero no son una solución milagrosa”.





















