Una planta de la jungla construye ‘condominios’ para hormigas agresivas y evita que se pelean entre ellas

Los compartimientos dentro de un tubérculo permite la convivencia entre colonias de hormigas. A cambio, la planta se beneficia de los desechos que dejan los insectos.


Los bultos verdosos puntiagudos que cuelgan de las plantas Squamellaria, alberga a las colonias de hormigas. Foto: Wikimedia
Los bultos verdosos puntiagudos que cuelgan de las plantas Squamellaria, alberga a las colonias de hormigas. Foto: Wikimedia

En la exótica jungla tropical de Fiji, una planta poco conocida, Squamellaria, ha logrado la convivencia de diferentes especies de hormigas. Un tubérculo aéreo, que se desarrolla en lo alto de los árboles, sirve de refugio para varias colonias de hormigas agresivas que, a pesar de sus diferencias genéticas, logran vivir en armonía en lugar de atacarse.

Hasta cinco colonias de hormigas se han identificado conviviendo en el mismo tubérculo. Pero lo que también hace que este comportamiento sea aún más extraño es el diseño arquitectónico de la planta, que actúa como un pacificador de hormigas.

¿Cómo es el interior de los tubérculos de la planta?

Los tubérculos de la planta Squamellaria son estructuras grandes y esféricas que se encuentran en las ramas más altas de los árboles tropicales. Estos tubérculos, que pueden alcanzar el tamaño de un balón de baloncesto, están llenos de compartimentos interconectados que sirven como refugios para las hormigas. Cada uno de ellos tiene su propia entrada privada, lo que permite que distintas colonias de hormigas vivan bajo un mismo techo sin mezclarse.

 Comportamiento de las hormigas tras eliminar los compartimientos del tubérculo. Foto: Science Direct

Comportamiento de las hormigas tras eliminar los compartimientos del tubérculo. Foto: Science Direct

En el estudio publicado en Science de Guillaume Chomicki, biólogo de la Universidad de Durham en Inglaterra, se utilizaron escáneres y disecciones para estudiar la estructura interna de estas plantas. Los resultados han revelado que los compartimentos no tienen pasajes interiores entre ellos, lo que asegura que las hormigas de diferentes colonias no puedan interactuar directamente. Este diseño mantiene la calma entre las colonias, ya que las hormigas no tienen la oportunidad de entrar en conflicto físico.

¿Qué ocurre si se rompe el tubérculo?

A pesar de ser especies distintas, las hormigas que habitan en los tubérculos no se atacan entre sí. Los estudios han mostrado que la separación física de los compartimentos dentro del tubérculo es lo que evita los conflictos. Las colonias, aunque podrían ser extremadamente territoriales, no se enfrentan debido a las barreras naturales creadas por la planta.

 El modelo 3D del tubérculo , basado en datos de tomografía computarizada. Foto: Science Direct

El modelo 3D del tubérculo , basado en datos de tomografía computarizada. Foto: Science Direct

Según Chomicki, "el minuto en que rompes estas paredes compartimentadas, tienes un conflicto mortal entre todas las colonias dentro de la planta". Las hormigas, entonces, solo pueden sobrevivir si se mantienen separadas. Este fenómeno es fascinante porque, en la naturaleza, se esperaría que solo una especie de hormiga prevaleciera. Sin embargo, aquí las diferencias genéticas entre las colonias no son un impedimento para la convivencia pacífica.

El aspecto de la planta que impide este conflicto mortal es su estructura interna, que actúa como un mediador natural. Sin estas paredes, las colonias competirían por el territorio y los recursos, pero la planta asegura que esto no ocurra.

¿Mutualismo entre las hormigas?

La relación entre la Squamellaria y las hormigas es un claro ejemplo de mutualismo, donde ambas especies se benefician. Las hormigas reciben refugio en los compartimentos de la planta, pero también proporcionan a la planta nutrientes valiosos. A través de sus desechos y el material que acumulan en el suelo dentro de los compartimentos, las hormigas ofrecen nutrientes como nitrógeno y fósforo, que son absorbidos por la planta.

Este tipo de mutualismo es particularmente interesante porque, a diferencia de otras relaciones similares en la naturaleza, la Squamellaria no depende de las hormigas para defenderla de otros animales. Sin embargo, las hormigas obtienen un entorno seguro para sus colonias. Además, algunas especies de hormigas que habitan las plantas también ayudan a dispersar las semillas de la planta, una acción que beneficia a ambas partes.

Este tipo de asociación plantea preguntas fascinantes sobre la naturaleza del mutualismo: ¿están las hormigas domesticando a la planta, o es la planta la que manipula a las hormigas para que actúen en su beneficio? Como afirma el entomólogo Ted R. Schultz, "la relación entre la planta y las hormigas se encuentra en una línea difusa, en la que ambos organismos pueden estar domesticándose mutuamente".

Últimas noticias

Gobierno declara días no laborables compensables por la visita del papa León XIV a Perú

Temblor en Perú hoy EN VIVO, viernes 23 de octubre: último sismo, magnitud y epicentro según el IGP

Precio del dólar hoy en Perú, viernes 23 de octubre: consulta el tipo de cambio para compra y venta

Ciencia

Una científica revela cómo los neandertales de una cueva croata siguen viviendo en los genes de los humanos actuales

El uranio de la Segunda Guerra Mundial revela qué tan cerca estuvo la Alemania nazi de crear una bomba atómica

Un planeta descubierto a 18 años luz de la Tierra es potencialmente habitable: "Es nuestra mejor oportunidad de encontrar vida en otros lugares"

Estados Unidos

¿Sabías que el oro de Atahualpa no está en Perú? El país de Latinoamérica donde ocultan el tesoro deseado por españoles

Los únicos 4 países de América Latina que cuenta con una de las mayores reservas de agua de la Tierra

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

Política

Comando Pataz utiliza vehículos y choferes de Poderosa para trasladar a los detenidos

Se concreta la venta del Grupo El Comercio

Reelección encubierta: JNE aún no define su posición a meses de que asuman las nuevas autoridades