
La empresa biotecnológica estadounidense Colossal Biosciences volvió a generar debate científico tras anunciar el nacimiento de pollos desarrollados en huevos artificiales impresos en 3D. La compañía, conocida por sus proyectos para recuperar animales extintos, aseguró que esta tecnología podría convertirse en una herramienta clave para devolver a la vida especies desaparecidas hace cientos o miles de años.
El nuevo avance está relacionado con uno de sus proyectos más ambiciosos: resucitar el moa gigante de Nueva Zelanda, un ave extinta hace aproximadamente 600 años que alcanzaba casi cuatro metros de altura y pesaba más de 80 kilos. Según la empresa, la creación de membranas artificiales capaces de reemplazar huevos naturales permitiría incubar embriones de especies gigantes imposibles de desarrollar en aves actuales.
La especie que buscan recuperar es el moa gigante de la Isla Sur de Nueva Zelanda, una enorme ave no voladora perteneciente al grupo Dinornis. Este animal desapareció hace aproximadamente seis siglos tras la llegada de los polinesios a la región y la introducción de especies invasoras como perros y ratas.
Para intentar recrear esta especie, la empresa trabaja en la recopilación y reconstrucción del ADN de las nueve variedades conocidas de moa. El objetivo es obtener genomas completos que permitan desarrollar embriones viables dentro de los llamados huevos artificiales, estructuras fabricadas con membranas transparentes de silicona que permiten el paso de oxígeno y facilitan el crecimiento del embrión sin necesidad de una cáscara convencional.
La empresa sostiene que estas tecnologías podrían utilizarse no solo para la desextinción, sino también para la conservación de aves amenazadas.
Además del moa gigante, la compañía impulsa otros proyectos de desextinción que han despertado interés y escepticismo dentro de la comunidad científica.



