Enterrado bajo una calle desde 1360: obreros querían construir un edificio, pero descubrieron un barco medieval a 24 metros de profundidad
También se hallaron la brújula más antigua de Europa, herramientas y restos preservados de un hundimiento repentino.
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Un grupo de trabajadores que realizaba obras en Lootsi Street, en Tallinn, Estonia, encontró restos de madera a apenas 1,5 metros bajo el suelo el 31 de marzo de 2022. Tras las primeras inspecciones, especialistas confirmaron que pertenecían a un barco mercante medieval de gran tamaño enterrado bajo la ciudad desde el siglo XIV.
La embarcación mide 24,5 metros de largo, nueve metros de ancho y cerca de cuatro metros de alto, dimensiones poco comunes para un naufragio de esta época. El Estonian Maritime Museum identificó el hallazgo como uno de los mayores pecios medievales recuperados en Europa en el último siglo. Estudios posteriores publicados en marzo de 2026 en el Journal of Cultural Heritage también abrieron nuevas preguntas sobre su origen y construcción.

Excavaciones de los restos del barco cog de Lootsi. Foto: Museo Marítimo de Estonia.
¿Cuál fue el proceso que permitió encontrar el barco medieval tras siglos oculto?
Los obreros toparon con la estructura mientras preparaban los cimientos del futuro edificio. El casco permanecía sellado bajo capas de tierra húmeda, condición que ayudó a conservar buena parte de la madera durante más de 660 años. Para extraerlo, arqueólogos e ingenieros necesitaron tres meses de planificación y una operación de 13 horas.

La brújula encontrada en los restos del barco mercante Lootsi. Foto: Museo Marítimo de Estonia.
Debido a su tamaño, el casco tuvo que dividirse en cuatro secciones antes del traslado. Los análisis de dendrocronología, técnica que estudia los anillos de crecimiento de la madera, revelaron que el roble utilizado para fabricar la nave data de alrededor de 1360, periodo en que las flotas de comerciantes de la Liga Hanseática dominaban el comercio marítimo entre el mar Báltico y el mar del Norte.
¿Qué se descubrió en el interior del barco medieval tras su hallazgo?
Entre los objetos recuperados en la excavación destacó una brújula seca, considerada por medios locales como el ejemplar más antiguo conservado en Europa. El instrumento, que funciona mediante una aguja magnetizada que gira sobre una rosa náutica, habría mantenido su operatividad incluso después de más de seis siglos, según los investigadores.
El hallazgo incluyó además herramientas, armas, calzado de cuero en avanzado estado de desgaste y los restos de dos ratas preservadas. El arqueólogo Priit Lätti, investigador del museo marítimo, señaló que la distribución desordenada de los objetos sugiere un hundimiento repentino de la embarcación. “La tripulación tuvo que abandonar el barco con rapidez”, indicó, apuntando a un episodio de emergencia súbita.

































