La fortuna y los exquisitos gustos de Valdez

Detenido alcalde de Coronel Portillo (Ucayali) poseía patrimonio de US$ 320 millones. Según la Dirandro, Luis Valdez constituyó 71 empresas, adquirió 60 inmuebles, 38 carros, 184 motos, 55 embarcaciones, etc.

Detenido alcalde de Coronel Portillo (Ucayali) poseía patrimonio de US$ 320 millones. Según la Dirandro, Luis Valdez constituyó 71 empresas, adquirió 60 inmuebles, 38 carros, 184 motos, 55 embarcaciones, etc.

Óscar Chumpitaz C.

El inventario de las propiedades y el material inmovilizado haría palidecer a más de un millonario: 60 inmuebles, 184 motos, seis autos, 32 camionetas, 42 camiones, 50 máquinas pesadas, 55 naves fluviales y 71 negocios comerciales repartidos en Iquitos, Pucallpa, Lima y otras ciudades del país.

Este es el patrimonio descubierto hasta el momento al alcalde de Coronel Portillo (Ucayali), Luis Valdez Villacorta, quien, según la Dirección Antidrogas, habría amasado una fortuna de US$ 250 millones producto del narcotráfico y el lavado de activos.

Aparte, las autoridades estiman en más de US$ 71 millones el dinero no sustentado por Valdez.

LOS SOCIOS DE VALDEZ

De acuerdo con un cúmulo de testimonios, pruebas documentales e indiciarias recabados por la Dirandro, el detenido burgomaestre tenía conexiones con el narcotráfico desde los años setenta.

Pero recién a partir de 1992 es cuando empieza a invertir dinero "sucio", constituyendo empresas legales.

No fue tanta su fama la que lo llevó a estar en la mira de las autoridades que combaten el flagelo.

Más bien fue su forma de trabajar. Confiado en muchas ocasiones en quienes lo rodeaban llegó a "prestar" dinero a sus socios Léster Marina Pastor, Luis Sáenz Panduro, César Ríos Cárdenas, José Rivas Macedo o a los no habidos Juan Briceño Malaber y el norteamericano Brett Jasson Ellis.

La captura de Léster el 14 de enero rompió con toda la estructura del narcotráfico que, según la Policía, Valdez había formado.

Esta es la fortuna de un empresario que incluso fue implicado en el asesinato del periodista pucalpino Alberto Rivera Fernández.

Una fortuna aún incalculable, en criaderos de paiches, embarcaderos privados, fábricas de maderas, cervecería, lujosas mansiones y chalés, vehículos, esto es en resumen, parte del patrimonio que las autoridades antinarcóticas confiscaron a Valdez, quien ahora purga prisión en el penal de máxima seguridad Miguel Castro Castro.

VIVÍA A CUERPO DE REY

El "patrón" Valdez, como se le conocía en la red, gustó de vivir a cuerpo de rey, algo que, según las autoridades contrastaba con su vida pasada.

Entre los documentos encontrados a Valdez se hallan "cartas de sujeción" en las que se demuestra que parte del dinero que manejaban sus testaferros eran del burgomaestre.

Su solvencia económica era tal que compraba automóviles de marca y motocicletas a su antojo.

Además siempre cotizó mobiliario para su viviendas en los lugares más exclusivos del Lima, Iquitos y Pucallpa.

Solía emitir cheques o efectivo por la compra de algún complemento para sus inmuebles. Si de algo estaba consciente era de invertir dinero en su comodidad.

Pagó a los más costosos arquitectos para que le diseñaran sus viviendas con espacios amplios, chimeneas, habitaciones con jacuzzi y salas para convertirlas en gimnasios privados.

En el atestado Nº 13 de la Dirandro (1,080 hojas y 176,980 folios) se describe que cada habitación y ambiente de sus casas estaba equipado con televisores de 30 pulgadas y muebles de madera fina.

Facturas halladas dentro de sus pertenencias le atribuyen gastos ostentosos. Era un amante de los buenos gustos.


‘‘Una alianza estratégica"

El jefe de la Dirandro, general Miguel Hidalgo Medina, reveló que el éxito de esta investigación fue posible gracias a la decisión política del actual gobierno de enfrentar sin tregua el flagelo del narcotráfico y lavado de activos, con una Policía muy bien preparada y la participación eficaz del Ministerio Público.

Manifestó que ambas instituciones han constituido una alianza estratégica para acabar con este delito.

Explicó que Valdez dirigió una organización que operaba exportando madera a México, EEUU y la Unión Europea. La Dirandro determinó, además, que Valdez recibía dinero ilícito desde el exterior a través de casas de cambio, las cuales inyectaban considerables sumas a cuentas de las empresas que formó en la selva.

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