Los centros juveniles hay más de 3.782 adolescentes internos
El Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej) atendió este año a esa cantidad de internos. De ellos, 3.374 están albergados por conflicto con la ley penal. Mientras 1.971 permanecen internos en los Centros Juveniles de Diagnóstico y Rehabilitación (CJDR), otros 1.403 adolescentes participaron en los Servicios de Orientación al Adolescente (SOA).

No es cierto que las infracciones (delitos) cometidos por menores de 18 queden impunes: los que delinquen están encerrados, tal como indican las cifras del Programa Nacional de Centros Juveniles (Pronacej) que este año —hasta abril— atendió una población activa de 3.782 adolescentes.
De ellos, 3.374 están por conflicto con la ley penal: 1.971 adolescentes fueron atendidos en los Centros Juveniles de Diagnóstico y Rehabilitación (CJDR), lo que representó el 52,1% de la población activa del Pronacej.
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Asimismo, 1.403 adolescentes participaron en los Servicios de Orientación al Adolescente (SOA), constituyendo el 37,1% de la población atendida. Finalmente, 408 adolescentes fueron parte del Programa de Asistencia y Seguimiento Posterior al Egreso, lo que correspondió al 10,8% del total de la población activa.
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Para los seis adolescentes investigados por la presunta violación sexual de un menor de 16 años del colegio Liceo Naval de San Borja, quienes fueron internados en Maranguita, el Pronacej ejecutará las medidas socioeducativas que determine el Poder Judicial.
Se trabajará en su rehabilitación y no les otorgará un trato preferencial respecto de los demás jóvenes afirmó el director ejecutivo de la institución, Luis Vega.
"Nosotros somos receptores y vamos a hacer cumplir lo que el juez dispone", señaló a la prensa al explicar que la medida socioeducativa es determinada exclusivamente por el Poder Judicial.
Vega precisó que los seis adolescentes que ingresaron recientemente al Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, fueron incorporados al Programa de Nivel 1 y serán evaluados por los equipos técnicos de los centros juveniles, conformados por psicólogos, trabajadores sociales y abogados.

Wilfredo Pedraza, exministro del Interior, explica que se considera población activa a aquella que está siendo atendida por el Pronacej durante el período del reporte.
Esto incluye tanto a los adolescentes que cumplen su medida socioeducativa en los Centros Juveniles de Diagnóstico y Rehabilitación (CJDR) o los Servicios de Orientación al Adolescente (SOA), como aquellos que participan de manera voluntaria en el Programa de Asistencia y Seguimiento Posterior al Egreso.
LA MAYORÍA EN LIMA Y TRUJILLO
Adicionalmente, en términos de género, hubo un claro sobrerrepresentación masculina, ya que el 93,4% (3.534) de los adolescentes atendidos fueron hombres, frente a un 6,6% (248) mujeres.
Los centros juveniles con mayor concentración de adolescentes bajo medidas privativas de libertad a nivel nacional fueron los de Lima, Trujillo y el Anexo N.°3 Ancón II, atendiendo a 630 (32,0%), 244 (12,4%) y 212 (10,8%), respectivamente.
De los 1.971 menores que están en los CJDR, 81 están internados en Santa Margarita (mujeres, en Lima); 131 en el Miguel Grau de Piura, 168 en el José Quiñones de Chiclayo, 83 en el Alfonso Ugarte de Arequipa, 190 en Pucallpa, 118 en el Tambo (Huancayo) y 114 en Marcavalle (Cusco).
En contraste, los Servicios de Orientación al Adolescente (SOA) con mayor concentración de adolescentes bajo medidas no privativas de libertad fueron los de Rímac, Lima Este y Ucayali – Pucallpa con 87 (6,2%), 87 (6,2%) y 86 (6,1%), respectivamente.
Estos datos evidencian un patrón de descentralización en la implementación de medidas no privativas, sugiriendo un enfoque preventivo y de reintegración social más distribuido, particularmente en zonas con altos índices de vulnerabilidad social.

Es interesante notar que Lima Metropolitana, que incluye las zonas de Rímac, Lima Este y Lima Norte, representa casi una quinta parte (18,7%) de la población activa de los SOA a nivel nacional, lo que subraya la importancia de estas unidades desconcentradas en la atención integral del adolescente en conflicto con la ley.
EXTRANJEROS: 84,4% SON VENEZOLANOS
J.A.G. tiene 16 años y está alojado en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima. Lejos quedó el tiempo en que jugaba en el club Cantolao como delantero. No recuerda cómo fue detenido porque estaba drogado, pero es acusado de haber participado en un crimen.
Cuenta que los jefes del pabellón Nazareno les hacen hacer tareas de mantenimiento como limpiar celdas, pintar o cortar el pasto, y que la comida a veces llega en mal estado.
En cuanto a la nacionalidad de los adolescentes en conflicto con la ley penal, el 3,6% de la población total registrada fue extranjera; de ellos, el 5,3% cumplió medidas privativas de libertad en los CJDR, mientras que, en los SOA, esta cifra fue del 1,2%.
En términos de distribución por nacionalidad, la mayoría de los adolescentes extranjeros provienen de Venezuela (84,4%), seguida de Colombia (4,9%), Ecuador (3,3%) y Brasil (2,5%), lo que refleja las dinámicas migratorias en la región.
Este patrón también resalta la necesidad de políticas públicas adaptadas a la realidad de los adolescentes migrantes, considerando sus condiciones de vulnerabilidad social, económica y psicológica, que pueden incrementar el riesgo de involucramiento en conductas infractoras.
ROBO AGRAVADO Y VIOLACIÓN
Las infracciones más cometidas por los adolescentes de los CJDR fueron el robo agravado y la violación sexual de menor de edad, con 789 y 227 casos, lo que representa el 40,0% y el 11,5%, respectivamente.

La mayor cantidad de adolescentes internados por robo agravado se encuentra en el CJDR Lima (252), seguido del Anexo N.°3 – Ancón II (120), y el CJDR José Quiñones Gonzáles – Chiclayo (91).
En cuanto a la violación sexual de menor de edad, los casos más frecuentes se registraron en los CJDR Lima (80) y Pucallpa (63). Por otro lado, las infracciones menos cometidas por adolescentes de los CJDR fueron marcaje y reglaje (3), lesiones leves (2), entre otras.
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En los Servicios de Orientación al Adolescente (SOA), las infracciones más comunes fueron también el robo agravado (296) y la violación sexual de menor de edad (191), que representaron el 21,1% y el 13,6% del total de infracciones por las que se dictaron medidas no privativas de libertad, respectivamente.
Las infracciones menos frecuentes fueron violación de domicilio (0), autoaborto (1), parricidio (1), entre otras. Las infracciones cometidas por los adolescentes reflejan una compleja interacción de factores estructurales, familiares y personales.
De acuerdo con expertos del Pronacej, las infracciones patrimoniales, en particular, son las más prevalentes, lo que sugiere una relación directa con la pobreza, la marginación social y la exclusión del sistema educativo.
Para muchos de estos adolescentes, las infracciones cometidas se asocian a contextos de privación material, donde las conductas delictivas operan como mecanismos de acceso a bienes fuera de su alcance.
En cuanto a las infracciones de carácter sexual, la alta incidencia de violación sexual de menor de edad sugiere la presencia de patrones de conducta abusiva que se reproducen en determinados entornos sociales.
Desde una perspectiva psicológica, este tipo de comportamiento puede vincularse a dinámicas de violencia y a la normalización de prácticas abusivas, lo que contribuye a la persistencia de estos hechos.






































