Movilizan 4 mil efectivos en Plan Escudo pero siguen los atentados
Importante contingente de policías y militares vigilan rutas, paraderos y patios de maniobra para contener extorsiones y sicariato en transporte. Sin embargo, continúan los ataques: un chofer fue herido en Ate y su estado es crítico.
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La ofensiva contra la extorsión y el sicariato en el transporte público ha llevado al Gobierno a reforzar la presencia de policías y militares en distintos puntos de Lima Metropolitana. Como parte del denominado Plan Escudo, más de 4 mil efectivos son movilizados en patios de maniobras, paraderos y rutas consideradas vulnerables ante los ataques de organizaciones criminales.
El Ministerio del Interior informó que al despliegue se incorporaron otros 100 policías especializados en inteligencia e investigación, quienes participarán en controles y operaciones en vías primarias y secundarias. La estrategia busca anticipar nuevos atentados y garantizar la continuidad del servicio de transporte urbano.
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La medida responde al avance de la extorsión como una de las principales fuentes de financiamiento de bandas nacionales y extranjeras. Según el Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público, entre agosto de 2024 y julio de 2026 se registraron 240 atentados contra el transporte público en Lima y Callao. Estos ataques dejaron 320 víctimas: 162 fallecidos y 158 heridos.

PUEDES VER: Tres nuevos atentados contra choferes de transporte público en Lima y Callao pese a Plan Escudo

Vigilancia en rutas y empresas
Desde esta semana, la Policía, con apoyo del Ejército, ejecuta operativos durante el día y la noche. Estos incluyen acompañamiento a buses desde el inicio de sus recorridos, vigilancia en patios de maniobras, patrullaje motorizado y puestos fijos.
Entre las empresas comprendidas se encuentran Vipusa, Nuevo Perú, El Cóndor, Roluesa, Etuchisa, Santa Catalina, Línea 73, Translima, Huascar/Aquarius, Etcimosa, ETUSA y Nueva América. El despliegue alcanza sectores como Puente Nuevo, Puente Tres Ruedas, Atocongo, Pamplona, Primera de Pro, Puente Piedra, Vía de Evitamiento y Panamericana Norte.
El titular del Mininter, César Astudillo, señaló que el Plan Escudo no se limita a colocar efectivos en las calles. La estrategia contempla un trabajo conjunto entre los sistemas de inteligencia de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas para identificar movimientos de las organizaciones delictivas y anticiparse a posibles ataques.
Las autoridades también supervisan que las unidades incorporadas al plan estén interconectadas con la Central de Emergencia 105 de la PNP, con el objetivo de agilizar una respuesta articulada ante amenazas o hechos violentos contra choferes y pasajeros.

Cuestionan presencia militar
El despliegue, sin embargo, genera dudas entre transportistas y especialistas respecto de su efectividad y de las funciones que pueden asumir los militares frente a la delincuencia común. Algunos dirigentes del sector han calificado la estrategia como una medida "solo para la foto".
Alexandra Ames, especialista en políticas públicas, sostuvo que la intervención de militares debe mantenerse bajo la estrategia del Mininter y de la PNP. Recordó que existen competencias, como la detención de personas que cometen delitos, que corresponden a los agentes policiales.
El exministro del Interior Gastón Rodríguez coincidió en que las Fuerzas Armadas tienen un ámbito de actuación distinto al de la PNP y advirtió que su presencia en las calles, por sí sola, no representa una solución frente a la inseguridad.
En tanto, el exjefe del Gabinete de Asesores del Mininter, Luis Herrera, consideró que el objetivo inmediato del Plan Escudo es disuasivo y que el despliegue puede ser útil si está acompañado por operaciones de inteligencia. A su juicio, resulta positivo que los organismos encargados de esta labor coordinen información y trabajen bajo un mismo enfoque.

Ataques persisten en Lima y Callao
El 10 de agosto, sujetos lanzaron bolsas con explosivos y municiones contra dos unidades de la empresa Nuevo Horizonte S.A., que cubre la ruta Ate-Yerbateros, y dejaron cartas extorsivas.
Un día después, un desconocido interceptó a un chofer de la empresa Pesqueros para exigirle el pago de cupos en Ate; y otros delincuentes atacaron a balazos a una combi cerca del óvalo La Perla, en el Callao, dejando al conductor herido.
En otro acto violento ocurrido el 12 de agosto, individuos dispararon contra un bus de la empresa Transporte 41 S.A. cuando se encontraba en su paradero final, en Villa El Salvador.
Durante el miércoles también un chofer de la empresa Nuevo Horizonte S.A. fue herido de bala tras ser atacado en su unidad al salir de su patio de maniobras, en Ate. Su estado es crítico.
DATO: Distribución. La mayoría de ataques contra el transporte público se concentran en Lima Norte (32.9%), la zona Sur (20.8%) y Este (18.8%), según la Fiscalía.
28% de los atentados se registró en San Juan de Lurigancho, Comas y San Martín de Porres.




















