Influenza A H3N2, la prueba que podría revelar cuán preparada está la vigilancia sanitaria en el Perú
El Ministerio de Salud ya ha reportado dos casos. Expertos advierten que el Estado no cuenta con vacunas suficientes para hacerle frente a un potencial incremento de casos.
- Histórica sentencia de más 30 años de prisión por esclavitud en el Perú: Fiscalía confirma fallo contra responsables del Caso Nicolini
- Estas son las regiones con mayor riesgo de cáncer de piel por radiación UV extrema en Perú, según el Senamhi

El Ministerio de Salud (Minsa) ha detectado dos casos de influenza A (H3N2) subclado K en el Perú, que se presentaron en dos menores de edad en Lima. Ante ello, la principal preocupación no es la peligrosidad del virus, sino la capacidad del sistema sanitario para proteger a la población vulnerable y responder ante un eventual incremento de contagios.
Aunque las autoridades sanitarias asegura que hay riesgo bajo de epidemia y ninguna posibilidad de pandemia, especialistas advierten que las debilidades históricas en vigilancia genómica y las brechas en la cobertura de vacunación podrían retrasar una respuesta temprana, sobre todo en un contexto de mayor movilidad por los viajes de fin de año.
TE RECOMENDAMOS
ÁNGEL PÁEZ Y LAS INVESTIGACIONES CONTRA RAFAEL LÓPEZ ALIAGA | ARDE TROYA CON JULIANA OXENFORD
PUEDES VER: Minsa confirma los dos primeros casos de la variante H3N2 de influenza en menores de edad en Perú

¿Qué es el H3N2 subclado K y por qué genera alerta?
El H3N2 subclado K no es un virus nuevo, sino una mutación dentro de la influenza A, un agente ampliamente conocido y vigilado a nivel global. La alerta internacional se activó por su rápida propagación al inicio del invierno en el hemisferio norte y la presión temprana que generó sobre los servicios hospitalarios en países como Reino Unido, Francia y Estados Unidos.
Hasta el momento, no se ha demostrado que el subclado K sea más letal que otras variantes de influenza, pero sí se ha observado una mayor transmisibilidad, lo que puede traducirse en un aumento rápido de casos y en una mayor demanda de atención médica, especialmente en poblaciones vulnerables.
Aunque la variante no ha sido reportada oficialmente en Sudamérica, especialistas advierten que podría ingresar al país en los próximos meses, cuando aumentan los viajes internacionales y la movilidad interna.
PUEDES VER: Desabastecimiento de tacrolimus en hospitales de EsSalud pone en riesgo a pacientes trasplantados

Vigilancia epidemiológica: el principal desafío
El Minsa ha informado que mantiene activos sus protocolos de vigilancia epidemiológica y que no se han identificado casos del subclado K en el Perú. Durante una conferencia de prensa, el ministro de Salud, Luis Quiroz, señaló que la variante no ha mostrado mayor severidad clínica y que las complicaciones suelen concentrarse en adultos mayores y niños pequeños.
Sin embargo, para los especialistas, el principal problema no es la gravedad del virus, sino la capacidad del país para detectarlo a tiempo. El exministro de Salud, Víctor Zamora, advirtió en diálogo con La República que es probable que algunos casos ya estén ocurriendo sin ser identificados, debido a las limitaciones históricas del Perú para realizar vigilancia genómica continua.
Zamora recordó que el riesgo aumenta considerando que “no tenemos fronteras cerradas, tenemos fronteras abiertas con Europa y con Estados Unidos”, lo que eleva la probabilidad de ingreso de nuevas variantes. En ese contexto, especialistas coinciden en que diciembre y enero representan un periodo crítico por el incremento de viajes internacionales desde países donde el subclado K ya es dominante.
El presidente de la Sociedad Peruana de Neumología, el doctor José Luis Cabrera, ha explicado a este medio que los virus de influenza pueden circular incluso fuera del invierno, especialmente en escenarios de alta movilidad y contacto estrecho, lo que dificulta identificar cambios tempranos en la circulación viral si no existe una vigilancia sostenida.
En la misma línea, el médico neumólogo Denis Valer, ha señalado que, aunque el verano puede reducir parcialmente la transmisión, no elimina el riesgo, sobre todo en contextos de reuniones, hacinamiento y alta interacción social. Por su parte, el farmacéutico clínico Javier Llamoza ha indicado que la vigilancia de influenza en el país es limitada para identificar subclados específicos, lo que puede retrasar la confirmación de nuevas variantes si no se cuenta con secuenciación genética regular y descentralizada.
PUEDES VER: Lluvias y rayos activan alerta naranja en el Perú: Senamhi advierte fenómeno en estas 10 regiones

Vacunas: hay dosis, pero persisten brechas
El Minsa ha asegurado que existe abastecimiento de vacunas contra la influenza y que la cobertura en mayores de 60 años bordea el 60%. Según la autoridad sanitaria, los episodios de desabastecimiento en algunas postas responden al uso sostenido y no a un problema de stock nacional. El ministro Ortiz excusó la falta de dosis en algunas postas: “Significa que se ha venido utilizando y es lógico que en algunos establecimientos se haya acabado. Pero si regresan en una hora, ya están abastecidos. Tenemos dosis suficientes a nivel nacional. La población vulnerable no va a tener problema para vacunarse”.
No obstante, especialistas advierten que el problema central no es solo la disponibilidad de dosis, sino la cobertura efectiva. Zamora criticó el hecho de que el Perú adquiera vacunas únicamente para grupos de riesgo y que la campaña se concentra en los meses de invierno, sin refuerzos hacia fin de año, lo que deja brechas importantes ante un aumento de transmisibilidad.
Si bien la dosis aplicada este año incluye protección contra la influenza A (H3N2), no está diseñada específicamente para el subclado K, por lo que su eficacia para prevenir contagios podría ser menor. Aun así, los especialistas coinciden en que la inmunización sigue siendo clave para reducir hospitalizaciones y formas graves, especialmente en un sistema con capacidad hospitalaria limitada.
Aunque el riesgo inmediato es bajo y el virus no es nuevo, la variante vuelve a poner en evidencia desafíos persistentes del sistema de salud peruano: vigilancia genómica intermitente, brechas de vacunación y una respuesta que depende más de la detección temprana que de la gravedad del agente viral.
Más allá de si la variante llega o no en las próximas semanas, el escenario actual funciona como una prueba de preparación. Para los especialistas, la pregunta central no es si el subclado K es más peligroso, sino si el sistema sanitario está en condiciones de detectarlo y actuar a tiempo para proteger a la población más vulnerable.
¡Sigue a La República en WhatsApp! Únete a nuestro canal desde tu celular y recibe las noticias más importantes de Perú y el mundo en tiempo real.






















