Militares muertos en accidente tenían en la mira a narcoavioneta

En Cusco. El piloto del helicóptero evitó caer en comunidad nativa. Los seis fallecidos serán sepultados con honores. Aún hay un desaparecido. Todos los soldados enfrentaban al narcoterrorismo.

Valiente. Suboficial EP Santiago Huaita Estrada (izquierda) deja dos hijas. Ingeniero. Técnico Jhon Salazar Periche (derecha) era el ingeniero de vuelos. Foto: composición LR
Valiente. Suboficial EP Santiago Huaita Estrada (izquierda) deja dos hijas. Ingeniero. Técnico Jhon Salazar Periche (derecha) era el ingeniero de vuelos. Foto: composición LR
Óscar Chumpitaz

Actualización

El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas informó que fue ubicado el sexto cuerpo sin vida y corresponde al suboficial de segunda EP Marco Guerra Saavedra. Aún falta ubicar al capitán Fabrizzio Soto Charres.

Información previa

Mientras se espera el resultado de la autopsia que confirme la causa de la muerte de los cinco militares que viajaban en el helicóptero del Ejército que se precipitó sobre el río Vilcanota, en el Cusco, una comisión técnica ya se está dedicando a determinar qué fue lo que originó el accidente aéreo que enlutó a las Fuerzas Armadas (FFAA).

Debe intervenir la Junta Investigadora de Accidentes de Aeronaves Militares, precisó una fuente de la Fuerza Aérea consultada. Lo que estaría confirmado, según las primeras pericias y los testimonios de testigos, es que el piloto, mayor EP Erick Huamán Choque, logró evitar que el helicóptero EP 685 se estrellara en la comunidad nativa de Miaria, del distrito de Megantoni, La Convención .

En la aeronave había 12 militares que realizaban un vuelo de reconocimiento contra el tráfico ilícito de drogas en apoyo del Comando Especial de Inteligencia y Operaciones Especiales Conjuntas (CIOEC) que iba a interceptar una narcoavioneta.

Ni al piloto Erick Huamán ni al copiloto, capitán EP Augusto Reyes Olguín, les alcanzó el tiempo para mitigar el impacto sobre el río. Ellos y otros tres sobrevivieron, pero cinco murieron y dos siguen desaparecidos.

“El helicóptero se dirigía al Vilcanota a apoyar una intervención a una avioneta del narcotráfico, pero empezó a presentar fallas en el motor. El piloto trató de realizar un aterrizaje forzoso, pero no tuvo tiempo”, reveló uno de los heridos tras ser rescatado en el lugar.

Con todos los honores

Como consecuencia del impacto, falleció el técnico de tercera EP Jhon Salazar Periche, quien era el ingeniero de vuelo.

“Siento mucha tristeza, mi compañero, mi amor, mi mejor amigo. Siento en mi corazón un gran dolor de pensar que nunca más lo volveré a ver, yo sé que luchó por estar junto a nosotros, pero Dios lo quiso a su lado”, dijo su esposa Marielita, con quien tuvo cuatro hijos.

También perdieron la vida el técnico de tercera MGP Yhoni Solano Caballero y el oficial de mar de segunda Víctor Caporata Macedo. Ellos eran francotiradores y pertenecían a la Fuerza de Operaciones Especiales.

Comando. El técnico Yhoni Solano Caballero era francotirador. Foto: difusión

El suboficial de segunda Rodrichs Javier Paredes Soncco y el suboficial de tercera Santiago Junior Huaita Estrada también cumplían una destacada labor en las Fuerzas Armadas.

FOES. El técnico Víctor Caporata (izquierda) era de las fuerzas especiales. Artillería. Suboficial EP Rodrichs Paredes (derecha) destacaba por su eficacia. Foto: difusión

“Hace unos días conversamos y recordamos las anécdotas que pasamos. Que Dios te tenga en su gloria, descansa en paz, hermano Rodrichs”, dijo su amigo Javier Juárez.

Al cierre de este informe continuaban desaparecidos el capitán EP Enrique Coro Charres y el suboficial de segunda EP Marco Guerra Saavedra.

Todos eran expertos en lucha contra el narcoterrorismo. Habían realizado exitosos operativos contra distintos grupos de narcotraficantes que operan en el Vraem y en Ucayali.