Las muertes por sobredosis de drogas bajan de 100.000 en EEUU
El gobierno de Biden atribuye este descenso, el mayor registrado, a la eliminación de barreras al tratamiento y a la mayor disponibilidad de la naloxona, un antídoto vital.
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Las muertes por sobredosis de drogas en Estados Unidos cayeron un 14,5% interanual a casi 97.000 en el periodo de 12 meses que terminó a finales de junio de este año, informaron las autoridades sanitarias.
La cifra ha bajado de 113.154 muertes a 96.801, según datos provisionales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
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El gobierno del presidente demócrata Joe Biden se atribuyó el éxito de lo que califica el mayor descenso interanual en estas muertes.
"Cuando el presidente Biden y la vicepresidenta (Kamala) Harris tomaron posesión de sus cargos, el número de muertes por sobredosis aumentaba un 31% interanual", declaró Rahul Gupta, director de la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas (ONDCP) de la Casa Blanca.
La tendencia se ha invertido, según él, por varios motivos.
Destaca que el gobierno eliminó las barreras al tratamiento, facilitó el acceso a los medicamentos que salvan vidas en caso de sobredosis de opiáceos, como la naloxona, y ha "invertido niveles históricos de financiación para acabar con el suministro de fentanilo ilícito en la frontera" con México.
El gobierno estadounidense acusa a los carteles de la droga mexicanos de fabricar este opiáceo sintético 50 veces más potente que la heroína en laboratorios clandestinos con sustancias procedentes principalmente de China.
La naloxona, un antídoto que puede bloquear el efecto de los opiáceos, es ahora más accesible en espacios públicos como escuelas, lugares de trabajo y aeropuertos, y puede adquirirse sin receta en farmacias de todo el país.
La crisis de los opiáceos en Estados Unidos se remonta a la década de 1990, alimentada por la comercialización agresiva y la prescripción generalizada de analgésicos opiáceos como OxyContin.






















