Trabajadora de guardería es acusada de matar a una bebé tras obligarla a tomar sosa cáustica
Según la prensa local, la empleada se sintió abrumada por su llanto y por eso decidió darle el tóxico que le provocó una muerte rápida.
- El abandonado hotel en la Cordillera de los Andes que obtuvo el récord por ser el más alto del mundo: 4.300 m.sn.m
- Militares acaban con la vida de “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, durante operativo en México

Una trabajadora de una guardería de Francia llamada Myriam J., de 27 años de edad, ha sido acusada luego de haber asesinado a una bebé de 11 meses. El hecho ocurrido el pasado 22 de junio ha conmocionado al país. Según narran los medios locales, la mujer, quien cuidaba a la menor, se sintió abrumada por su llanto y por eso decidió darle soda cáustica.
Los bomberos llegaron a la guardería People & Baby, ubicada en el estado de Lyon, después de recibir una llamada de emergencia. Seguidamente, al acceder a dicho establecimiento, encontraron a la criatura en un estado muy grave. La trasladaron inmediatamente de urgencia a un centro médico; sin embargo, el personal de salud no pudo hacer nada para salvarle la vida.
TE RECOMENDAMOS
LO QUE PASA CUANDO SANAS TU ENERGÍA FEMENINA (IMPACTANTE) | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
PUEDES VER: Exlobista de Uber fue el que filtró documentos
Por otro lado, la Fiscalía se ha hecho cargo del triste suceso para esclarecer las razones de la muerte de la pequeña. Como primera teoría, indicaron que la víctima habría ingerido algún tipo de producto tóxico. Luego de ello, todos se centraron en Myriam, la única persona y trabajadora de ese lugar que estaba en el momento de la tragedia.
Asimismo, la autopsia constató que L., la bebé, había ingerido soda cáustica, un veneno que le causó graves quemaduras que no pudo soportar.
PUEDES VER: Hombre dice tener la habilidad de ver el futuro tras haber sido secuestrado por extraterrestres
Acto seguido, las autoridades locales detuvieron a Myryam, ya que tenían información que corroboraba lo sucedido, y la acusaron de homicidio involuntario. En ese momento la mujer confesó su crimen, aunque solo una parte de ello.
Pero su versión no fue creída por los oficiales, pues ella aseguró que la niña se había ensuciado la cara y que solo quería limpiársela con ese producto, algo que no creían que fuese cierto. Por ello, la Fiscalía consideró que la mujer obligó a la menor a beber el producto y le provocó la muerte.
Finalmente, la culpable sería condenada a 30 años de cárcel por el homicidio doloso, según manifiesta el periódico local Le Monde.






















