Fundación logra contacto con tribu aislada Korubo, conocida como 'aplastacabezas' [VIDEO]

La expedición fue planeada por funcionarios de FUNAI, organización dedicada a asuntos indígenas, además de médicos de Brasil

La expedición fue planeada por funcionarios de FUNAI, organización dedicada a asuntos indígenas, además de médicos de Brasil

Una agencia de Brasil llamada FUNAI, dedicada a asuntos indígenas, informó el viernes que una expedición de alto riesgo en la Amazonía logró reunir a un grupo aislado con sus familiares, atenuando así tensiones con una tribu rival cerca de la frontera con Perú.

Su equipo, conformado por unas veinte personas, llegó hasta donde estaban 34 miembros de la tribu korubo, en el estado brasileño de Amazonas. La expedición incluyó a familiares de los korubo y también tenía la meta de evitar un conflicto con la tribu matis, que vive a unos 20 kilómetros (12 millas) de allí.

Esta tribu es conocida como 'aplastacabezas', pues tienen la costumbre de machacar las cabezas de sus víctimas hasta desfigurarlas porque así alejan los espíritus de los enemigos. Sus habitantes se alimentan de peces, monos araña, aves, cerdos salvajes, frutas, mandioca y maíz.

Tienen conocimientos de agricultura, para cuyas cosechas se hace limpieza de monte, y practican la recolección y la caza. Su principal arma de caza y combate es una especie de porra o garrote. También utilizan dardos venenosos. Dedican al trabajo diario entre 4 y 5 horas al día.

No tienen prácticas espirituales o religiosas conocidas. Ocasionalmente, practican infanticidio por razones desconocidas. Hombres y mujeres se pintan ellos mismos con un tinte rojo obtenido de una planta denominada achiote.

La tribu matis pidió varias veces la intervención de la FUNAI porque creen que los Korubo tienen deseos de venganza, creyendo erróneamente que sus parientes habían sido asesinados por los matis.

La principal preocupación de analistas de esta organización era que el grupo aislado no creyera que los Korubo en la expedición eran, efectivamente, sus parientes, lo cual convertía el proyecto en una misión de "alto riesgo".

"Resultó ser algo bastante conmovedor. Nos dimos cuenta pronto que uno de los dos Korubo que vimos inicialmente era hermano de uno de los miembros de la expedición", dijo el coordinador de la FUNAI Bruno Pereira. "Fue muy emocionante y provocó algunas lágrimas".

La expedición en Brasil duró 32 días y se llevó a cabo en el valle Javari, una zona de más de ocho millones de hectáreas (casi 31.000 millas cuadradas), más grande que Hungría.

Las leyes brasileñas dicen que solo se debe establecer contacto con tribus aisladas como último recurso para preservar vidas indígenas y la expedición fue la primera misión de la FUNAI desde 1996. También fue la primera gran operación de la agencia durante el gobierno del presidente Jair Bolsonaro, de extrema derecha.

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