Jaime Bayly revela nuevo conflicto familiar tras excluir a su hermana de la boda de su hija: "Le había hecho dos desaires"
Según el escritor, sus hermanos le aseguraron que su hermana Carolina no tenía ningún interés en leerlo; solo buscaba victimizarse ante su madre, manipular sus sentimientos e inspirarle lástima para obtener más dinero de ella.
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En su última columna titulada ‘Una familia de locos’, Jaime Bayly volvió a exponer su más reciente conflicto familiar. Esta vez, la protagonista fue su hermana Carolina, quien guardaba rencillas con todos los miembros de su familia, incluida su madre. Sin embargo, esta última le recriminó al escritor no enviarle a su hermana una copia de su última novela, 'Los golpistas'. "No fue olvido ni descuido por mi parte (…) Fue una decisión cierta y segura, exenta de dudas", explicó.
Sin embargo, para sorpresa de Bayly, el episodio tomó mayor dimensión cuando su madre, con quien Carolina habría limado asperezas recientemente, lo increpó por lo que consideró un acto de "humillación y discriminación" hacia su hermana. El reclamo no fue directo: llegó a través de mensajes enviados a su esposa, Silvia. "Por respeto y lealtad a mi madre (…) pensé que no debía recompensar la conducta desagradecida de mi hermana", argumentó el escritor.
La boda de su hija agravó la disputa familiar
El popular 'Niño terrible' optó por consultarle a sus hermanos y esposa sobre si debía enviarle finalmente el libro a su hermana Carolina. "Ella no tenía interés en leerme y su treta consistía en victimizarse ante nuestra madre", explicó, señalando que su círculo más cercano coincidió en no ceder. El autor de 'No se lo digas a nadie' optó por resolver el problema durante su estadía en Lima. "No sospechaba, tonto yo, que surgiría otro problema familiar, un lío más gordo todavía".
Sin embargo, la situación se complicó porque la hermana del escritor no fue incluida en la lista de invitados a la boda de la hija de Jaime, pese a ser madrina de la novia. De acuerdo con el relato, su hermana se sintió "rebajada, humillada, discriminada". Ante ello, la madre del autor intervino nuevamente y sostuvo que, "si yo era un caballero, un hombre de honor (…) debería sentir el deber moral de convidar a Carolina".
Jaime Bayly envió un correo a su hija como último recurso
Frente a la escalada del conflicto, Bayly optó por acudir directamente a su hija, protagonista del matrimonio y ahijada de la afectada. En un correo, le consultó si efectivamente Carolina había ejercido el madrinazgo con cercanía y si era viable extenderle una invitación tardía.
"Sin saber qué demonios hacer, tuve entonces la mala idea de escribirle a mi hija desposada, preguntándole si era cierto que Carolina era su madrina, si había ejercido ese madrinazgo con generosidad o había sido una madrina ausente, y si podía invitarla tardíamente a su casamiento. La respuesta de mi hija fue irrefutable: Todos en tu familia están locos", finalizó.


























