El 39% de las habilidades laborales cambiará hacia 2030: qué capacidades serán más necesarias
El Foro Económico Mundial advierte que buena parte de las competencias que hoy requieren las empresas cambiará en los próximos años. El pensamiento crítico, la adaptabilidad y el uso de inteligencia artificial figuran entre las capacidades relevantes.

El 39% de las habilidades centrales que necesitan los trabajadores cambiará o quedará desactualizado hacia 2030, según el Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial. La proyección plantea un desafío para quienes buscan mantenerse vigentes en el mercado laboral: además de adquirir conocimientos tecnológicos, deberán desarrollar capacidades para evaluar información, resolver problemas y adaptarse a nuevas funciones.
El cambio no implica necesariamente que profesiones enteras desaparezcan. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estimó en mayo de 2025 que uno de cada cuatro trabajadores en el mundo se desempeña en ocupaciones con algún grado de exposición a la inteligencia artificial generativa. Según el organismo, la transformación de los empleos es más probable que su sustitución completa, debido a que muchas tareas todavía requieren intervención humana.
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¿Qué habilidades ganarán relevancia?
El Foro Económico Mundial identifica el pensamiento analítico entre las competencias centrales para los empleadores, junto con la resiliencia, la flexibilidad, la creatividad y la capacidad de aprendizaje continuo. A la vez, prevé un aumento de la demanda de conocimientos en inteligencia artificial, análisis de datos y ciberseguridad.
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En esa línea, especialistas de la Universidad de Ingeniería y Tecnología (UTEC) destacan cinco capacidades que pueden ayudar a los profesionales a responder a los cambios del mercado laboral:
- Pensamiento crítico: contrastar información, detectar errores y evaluar las respuestas generadas por herramientas de inteligencia artificial antes de utilizarlas para tomar decisiones.
- Manejo de inteligencia artificial: incorporar estas tecnologías para analizar información y resolver tareas, pero reconocer sus limitaciones y mantener la supervisión humana.
- Aprendizaje continuo: actualizar conocimientos y trasladarlos a nuevas situaciones a medida que cambian las herramientas, los procesos y las exigencias de cada ocupación.
- Pensamiento interdisciplinario: comprender cómo se relacionan la tecnología, los negocios y las necesidades sociales para abordar problemas que no se resuelven desde una sola especialidad.
- Creatividad y formulación de problemas: identificar qué necesidades requieren una solución y plantear preguntas relevantes, en lugar de limitarse a ejecutar instrucciones o aceptar resultados automatizados.
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Jesús Bellido, decano de la Facultad de Computación de la UTEC, sostiene que la preparación para este escenario requiere algo más que el uso de herramientas determinadas. “Más que aprender tecnologías específicas, el desafío es contar con fundamentos que permitan seguir aprendiendo a lo largo del tiempo”, señaló.
La transformación no se limita a las profesiones tecnológicas
Las proyecciones del Foro Económico Mundial también apuntan al crecimiento de ocupaciones relacionadas con la educación, la enfermería y los cuidados, además de perfiles tecnológicos y vinculados con la transición energética. Esto significa que los cambios en las habilidades requeridas no afectarán únicamente a quienes trabajan directamente con sistemas digitales.
La capacidad de utilizar inteligencia artificial deberá combinarse con conocimientos especializados y criterio para evaluar sus resultados. Una herramienta puede facilitar el análisis de información o la elaboración de propuestas, pero su utilidad dependerá de que el profesional pueda identificar errores, comprender el problema y determinar si la respuesta resulta pertinente.
Por ello, la adaptación profesional no consiste únicamente en aprender a manejar nuevos programas, sino en desarrollar conocimientos que puedan aplicarse incluso cuando las tecnologías cambien. En ese escenario, el pensamiento crítico y la formación continua serán relevantes en distintas áreas del mercado laboral.















































