De S/1.200 a S/10.000: jefes ganan el doble que los juniors y las mujeres piden 10,45% menos
Según Bumeran, el salario pretendido subió 6,91% en un año, pero el primer trimestre cerró en caída. Detrás del promedio, las brechas por nivel, género y especialización explican por qué la mejora en el mercado laboral no se siente igual para todos.
- Cacao peruano cayó 45% en inicio de 2026 a raíz de problemas en cosechas y precios, según ADEX
- ¿Cómo postular a Techo Propio 2026? Descubre cómo acceder a los 14.880 bonos del Estado y empezar a construir tu vivienda

En marzo, los trabajadores peruanos pidieron más sueldo que hace un año, pero también menos que en enero. Esa contradicción resume bien el estado actual del mercado laboral en el país.
El salario promedio requerido llegó a S/3.396 en marzo, según el último informe de Bumeran, tras subir 1,85% frente a febrero y 6,91% en comparación con el año pasado. A primera vista suena a buena noticia. Pero el primer trimestre cerró con una caída acumulada de 1,13%, lo que significa que los trabajadores están pidiendo menos ahora que a principios de año.
TE RECOMENDAMOS
ALFONSO LÓPEZ-CHAU EN VIVO Y ¿VACANCIA A BORDO? | QUE NO SE TE OLVIDE CON CARLOS CORNEJO
Esta situación refleja una tensión que muchos conocen de cerca: quieren ganar más porque todo cuesta más, pero el mercado laboral no siempre acompaña. Así que terminan pidiendo lo que creen que pueden conseguir, no lo que necesitan.

Se evidencia un aumento en comparación con el último mes y un aumento en términos interanuales.
Un jefe gana el doble que un junior y la brecha de género supera el 10%
Dentro del promedio conviven mundos muy distintos. Mientras un jefe pide S/5.555 al mes, un trabajador que recién empieza apenas llega a S/2.299, más del doble de diferencia. En el medio, los perfiles con algo más de experiencia rondan los S/3.442. Y los tres segmentos subieron en marzo: los juniors un 1,87%, los senior un 1,75% y los jefes un 2,27%.
El problema no es solo la brecha, sino que subir de nivel no pasa de un año para otro. No es un camino gradual, y muchos se quedan esperando el momento aunque el mercado mejore.
A eso se suma otro número que no pasa desapercibido: los hombres piden S/3.537 al mes frente a S/3.202 de las mujeres, una diferencia de 10,45%. Y no es solo que unas negocien menos, es que hay menos mujeres en los puestos donde hay mejores ingresos. El salario de los hombres subió 2,59% en marzo, el de las mujeres 2,12%.
Las mujeres representan solo el 27% de las postulaciones para cargos de jefe o supervisor
A medida que aumenta el nivel de responsabilidad, la participación de mujeres disminuye, especialmente en puestos de jefatura, donde predominan las postulaciones masculinas. Esto limita el acceso de las mujeres a los rangos salariales más altos y refuerza una desigualdad que se mantiene en el tiempo.
Aunque las mujeres representan el 41,33% de quienes postulan, su participación cae conforme suben los niveles. En puestos junior la diferencia es menor (45,84% mujeres vs. 54,16% hombres), pero en niveles semi-senior y senior la brecha ya es clara: solo el 32,72% de las postulaciones son de mujeres.
Esta tendencia se acentúa en los cargos de liderazgo, donde apenas el 26,85% de las postulaciones a puestos de jefe o supervisor proviene de mujeres, frente al 73,15% de hombres. La conclusión es directa, pues cuanto más arriba está el puesto, menos mujeres compiten por él. Y si no llegan a esos cargos, tampoco llegan a mejores sueldos.

A medida que aumenta el seniority, la cantidad relativa de postulaciones femeninas baja.
Salarios pueden ir de S/1.200 a S/10.000 según el puesto y la especialización
Las diferencias en el mercado laboral también responden al tipo de empleo y al nivel de especialización. En carreras como Negocios Internacionales, las expectativas salariales pueden llegar a S/10.000 al mes, en niveles intermedios, Organización y Métodos encabezó con S/5.500; y entre los juniors, Medicina Laboral registró la pretensión más alta con S/4.500.

Salario requerido.
PUEDES VER: “El gas de Camisea se agotará en 12 años”: la lección de Noruega que Perú no puede ignorar, advierte experto

Pero los números cuentan una historia más dura. Al cierre del 2025, el Perú registró 7,8 millones de subempleados, de los cuales 7 millones ganan menos de S/903 al mes, por debajo del sueldo mínimo de S/1.130 y menos de la mitad de la canasta básica de S/1.816. En Lima Metropolitana, más de 328.000 profesionales trabajan jornadas completas sin cubrir sus gastos básicos.
Asimismo, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), más de 9,3 millones de peruanos siguen en pobreza monetaria. Lo que muestran los números, al final, es que la recuperación existe pero no alcanza para todos. Y para millones de peruanos, el problema no es cuánto piden sino cuánto les queda después de cubrir los gastos del mes.







































