Para ver a Alexander Kluge (1932-2026), referente del Nuevo Cine Alemán
Kluge, amigo del filósofo Theodor Adorno, inició su carrera con "Una muchacha sin historia" en 1966, marcando el inicio de un movimiento cinematográfico crítico y experimental.
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El pasado miércoles 25 de marzo, falleció en Múnich el cineasta y escritor Alexander Kluge. Kluge tenía 94 años.
Supe de su partida mientras revisaba un libro suyo que me gusta y que no frecuentaba desde hacía varios años: '120 historias del cine' (Caja Negra). Lo que hace Kluge es contarnos precisamente la historia del cine según su visión. No es propiamente un libro de historia; el mismo contiene elementos narrativos propios de la ficción e igualmente del discurso filosófico. Hay mucho pensamiento y una sensibilidad aterrizada y no perdida en el idealismo. Lo dicho nos ayuda a tener una idea tanto de su obra como de él. Alexander Kluge estudió historia, derecho y música; fue asimismo amigo del filósofo Theodor Adorno. Fue Adorno quien lo animó a investigar sobre la historia del cine.
Se colige que Kluge poseía una mente alimentada por la curiosidad. Quería saberlo todo. Quería leerlo todo. A los 26 años conoció a Fritz Lang. Era 1958 y el cineasta alemán ya era famoso en todo el mundo. Había sido un crack durante el cine mudo y estaba posicionado en la industria de Hollywood. Ese contacto con Lang fue clave. A partir de entonces empieza a desarrollar la idea de hacer cine.
Cuando Kluge se dio a conocer en 1966 con el largometraje 'Una muchacha sin historia' (en el rol protagónico, su hermana Alexandra Kluge), se inició el movimiento de vanguardia llamado Nuevo Cine Alemán, el cual duró hasta inicios de los años 80. A razón de la Segunda Guerra Mundial y del auge del nazismo, directores de cine de la talla de Lang, Ernst Lubitsch y F. W. Murnau, y actrices como Marlene Dietrich, tuvieron que irse a Estados Unidos. Acabado el conflicto bélico mundial, Alemania se encontraba en reconstrucción/recuperación en todo aspecto. El cine no escapaba de esa situación. En ese escenario hizo su ingreso Alexander Kluge.

"Una muchacha sin historia". Imagen: Difusión.
El cine de Kluge era crítico y experimental. En su primera película, con la que ganó el León de Plata en el Festival de Cine de Venecia de 1966, seguimos a Anita G., una joven que trata de abrirse paso en la Alemania dominada por el capitalismo. Hay en el trabajo una rotunda negación de la Alemania Oriental, pero la Alemania Occidental tampoco es un paraíso. Todos los personajes de Kluge exhiben un componente crítico. Están desarraigados de sí mismos y no encuentran su lugar en la sociedad. Lo de Anita G. es una historia hacia fuera, de cómo una persona se adapta al nuevo orden social; pero Kluge, en 1983, en la etapa final del Nuevo Cine Alemán, estrenó 'El poder de los sentimientos', una historia coral en la que lo íntimo y personal define al factor social y político. Kluge hizo 14 películas e innumerables programas de televisión. El espíritu cuestionador siempre estuvo con él. Digamos que lo suyo era un descontento con optimismo, porque trágico no lo era del todo. Por algo se rebelaban sus personajes.
Sin Alexander Kluge, no se podría entender la aparición de otros gigantes del cine alemán como R. W. Fassbinder, Werner Herzog, Wim Wenders y Volker Schlöndorff.
Esta es una época de oro de la que Alexander Kluge era el capitán. Por eso se lamenta su partida y celebra su legado crítico.











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