Para ingresar al cine de Jim Jarmusch: “Café y cigarrillos”
¿Qué lleva a las luminarias del cine y la música a trabajar con el director estadounidense? No deja de ser importante que haya impuesto su estilo en tiempos en los que se exige velocidad narrativa, de la que no se salva ni el cine de autor. 'Café y cigarrillos' es una de sus películas más relevantes.
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Jim Jarmusch (Ohio, 1953) es uno de los cineastas más relevantes en actividad. Su importancia, hay que indicar, es meritoria. Ha logrado imponer una propuesta personal, braceando contra la corriente de lo que pide la industria. En sus películas no siempre parece suceder algo; empero, sus personajes comunican mucho. Basta una mirada, un gesto o una postura para transmitir sensaciones, conceptos y actitudes. Las películas de Jarmusch se nutren de atmósferas que dialogan con la rutina, tal como puede verse en trabajos suyos como 'Stranger than Paradise' (1984) y 'Broken Flowers' (2005). Ante lo dicho, no nos confundamos: en esas coordenadas, su poética proyecta un hechizo y le brinda al espectador una experiencia humana; los trabajos de este cineasta te aterrizan en la vida. Para ello, el espectador tiene que poner de su parte. Es un esfuerzo que vale la pena.
Uno de los últimos logros de Jarmusch es el siguiente: en el marco del Festival de Cine de Venecia, obtuvo el León de Oro 2025 por su película 'Father, Mother, Sister, Brother'. Si tuviera que recomendar algunas de sus obras, apuntaría a la ya mencionada 'Stranger than Paradise' (premio del jurado en el Festival de Sundance de 1984), 'Mystery Train' (1989) y 'Dead Man' (1995).
Jarmusch también ha participado en películas como actor. Al respecto, sugiero la regular 'Blue in the Face' (1995), del dúo Wayne Wang y Paul Auster. Esta película fue una pésima secuela de esa maravilla llamada 'Smoke' (también de 1995), de Wang. En ella, Wang y Auster solo se abocaron a lo que mejor sabían hacer: uno en la dirección y el otro en el guion. Lo mejor de 'Blue in the Face' es la actuación de Jim Jarmusch, quien da vida a un tipo llamado Bob, un hombre que tiene toda la pinta de ver pasar la vida desde una esquina de Brooklyn. Bob, en un arranque de voluntad, se dirige a la tienda de Auggie Wren (Harvey Keitel) y le dice que dejará de fumar de una vez por todas y que ante él fumará su último cigarrito. Auggie se siente honrado e incrédulo por lo que le confiesa Bob (¿cuántos de los que viven adheridos a un cigarro han estado en una situación parecida a la de él?, se pregunta Auggie). Es una escena de antología. (Por cierto, en 'Blue in the Face' también aparecen Madonna, Lou Reed —quien se manda toda una declaración de amor por Nueva York—, Michael J. Fox, entre otros ilustres).

Jim Jarmusch. Foto: AFP.
'Coffee and Cigarettes' es, a todas luces, el proyecto más personal de Jarmusch. Este es un proyecto trabajado a lo largo de más de 15 años, el cual se inició en 1986 con un corto de seis minutos, 'Strange to Meet You', que tuvo como actores a Roberto Benigni ('La vida es bella', de 1997) y Steven Wright; en 1989 continuó con 'Menphis Version' —aunque luego lo cambió por 'Twins'— con el gran Steve Buscemi; en 1993 recibió la Palma de Oro del Festival de Cannes al mejor cortometraje por 'Somewhere in California', con las actuaciones de, agárrense, Iggy Pop y Tom Waits. En 2003, Jarmusch decidió reunir todos los cortos, 11 en total, bajo el título de 'Coffee and Cigarettes', o 'Café y cigarrillos'. Con esta película, Jarmusch celebra la cotidianidad mediante una taza de café y cajetillas de cigarros.
De todos los cortometrajes, me quedo con el noveno, 'Cousins' (primos), protagonizado por los británicos Alfred Molina y Steve Coogan (el protagonista de '24 Hour Party People' (2002), de Michael Winterbottom). En ese corto, ambos actores se encuentran en un café. Molina ha citado a Coogan, quien llega tarde. Coogan está en la cúspide de la fama a razón de '24 Hour'... Su actitud es la de un sobrado. Molina le dice que ha descubierto que son primos y que le gustaría conocerse más. Quizá en un viaje juntos. “¿Eres gay?”, le pregunta Coogan. “No”, le responde Molina. La conversación está pautada por silencios incómodos. Coogan siente que en ese momento podría estar reunido con otras estrellas. Entonces, Molina recibe una llamada. “Hola, Spike. Claro, hay que mantener nuestra integridad artística...”. “¿Has estado hablando con Spike Lee?”, pregunta Coogan. “No”, le responde Molina. (Claro, qué vas a estar hablando con Spike Lee). Con quien hablaba era con Spike Jones, le dice Molina. “¿Spike Jonze? Amo el cine de Spike Jonze”, precisa Coogan, quien queda como un lobista de alto vuelo luego de menospreciar a Molina.
Todos los cortos de 'Coffee and Cigarettes' son protagonizados por estrellas del cine y de la música en sus propios roles. Actuaron para Jarmusch, ojo aquí, por el prestigio que significa ser dirigidos por él. No es un director fácil de ver. Pero hay que verlo por amor al cine. 'Coffee and Cigarettes' resulta ideal para ingresar a su poética.




































