'Marty Supremo': comedia dramática sobre el sueño americano
La historia de un talento del tenis de mesa que busca oportunidades en Estados Unidos en los años 50 destaca en la temporada de premios y le daría el primer Óscar a Timothée Chalamet. Asistimos al preestreno del filme dirigido por Josh Safdie.
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En Nueva York de 1952, Marty Mauser, un personaje inspirado en el campeón de tenis de mesa Marty Reisman, es un joven judío, un excelente vendedor que trabaja en una zapatería, pero hará lo imposible por convertirse en una estrella del ping pong, un deporte ignorado en Estados Unidos de la posguerra. El protagonista, interpretado por Timothée Chalamet, dispara palabras para convencer, para conseguir patrocinadores y, sin un dólar en sus bolsillos, se enfrenta a una sociedad que lo humilla.
“Marty es un joven ambicioso que quiere ser reconocido como el mejor jugador de tenis de mesa del mundo”, dice Chalamet en información de la producción (de Marty Supreme) enviada a La República. “Si bien en realidad puede que sea el mejor del mundo, debido a sus circunstancias y al lugar en el que se encuentra en la vida, cuando comienza la historia es un joven insignificante del Lower East Side de Manhattan a principios de la década de 1950”.
La película, que es una comedia dramática que le daría el primer Óscar al actor de Llámame por tu nombre, es dirigida por Josh Safdie, quien coescribió el guion con Ronald Bronstein. La historia tiene un ritmo desenfrenado y, cual partido despiadado de ping pong seguimos una secuencia de desastres que el protagonista tratará de esquivar. No siempre lo logra. “Marty es el soñador por excelencia, en cuanto es el romántico mayúsculo y el optimista más implacable”, comenta Safdie.
“Marty representa la confianza, la arrogancia y la ambición que Estados Unidos expresó en los años de posguerra”.
De hecho, crean un personaje con matices, un adulto irresponsable, un antihéroe, pero también alguien a la espera de su golpe de suerte en medio de una desigualdad abismal. “Es una historia sobre el paso a la adultez, que explora cómo en la juventud una individualidad intransigente puede ser a la vez liberadora y restrictiva. Para Marty, la fe ciega en su sueño lo lleva de forma indirecta al verdadero descubrimiento de sí mismo... a un cambio real”.
Para demostrar (y demostrarse) que puede ser un héroe, trata de reunir dinero para viajar a Gran Bretaña y asistir a un campeonato en Wembley. En el camino —podría estafar si lo necesita— viaja y logra cambiar el hotel que le asignaron. Ahí da entrevistas y, ‘gracias’ a su fanfarronería, consigue titulares y conoce a una exestrella del cine. “El ego debe evolucionar hasta convertirse en una especie de exoesqueleto para protegerse de ser aplastado por el peso de la indiferencia colectiva”, agrega Bronstein.
Hace poco, Chalamet comentó que, en el afán de hacer una escena más real, intentó provocar una discusión. “Acabo de pasar 30 años en la cárcel. De verdad que no quieres meterte conmigo. No quieres verme enfadado”, le respondió uno de los actores no profesionales con los que compartió escenas.
El guion y el regreso de una estrella del cine
El director conoció la historia gracias a una recomendación de su esposa. Encontró el libro escrito por un judío prodigio del tenis de mesa de Nueva York llamado Marty Reisman cuando “curioseando entre unos libros de un dólar en una tienda de segunda mano”, señalan.
El director creyó que era interesante abordar la historia detrás de un deporte que no era respetado en EE. UU. “Las personas que se destacaban en el tenis de mesa solían ser personas que no encajaban en ningún otro lugar”, comenta Safdie. “No era un deporte respetado, por lo que, naturalmente, atraía a bichos raros, puristas y obsesivos. Cuando leí que este deporte llenaba estadios en el Reino Unido y en toda Europa, pensé que era totalmente posible que un niño en 1952 creyera que podía convertir el juego en una vida de fama y gloria”.
Marty Supremo también significa el regreso a la actuación de Gwyneth Paltrow. En la película, la ganadora del Óscar con Shakespeare enamorado interpreta a una exestrella que retoma su carrera, pero que, a pesar de ser recordada, vive a la sombra de su esposo, Milton Rockwell, un magnate. “Hay cierta tristeza en Kay, en la vida que eligió, en lo que aceptó... Kay es una mujer muy complicada que decidió retirarse de la vida pública y, además, se encerró en sí misma”, sostiene Paltrow. “Sabe que su relación con Marty es transaccional, pero también es un salvavidas. Él despierta en ella algo que creía perdido hace tiempo. Es triste ver a alguien perseguir lo que tú ya dejaste atrás”.
“Las personas que se destacaban en el tenis de mesa solían ser personas que no encajaban en ningún otro lugar”.
Paltrow dejó la actuación para dedicarse a Goop, un boletín que fundó en 2008. Con su dirección ejecutiva, el semanario se convirtió en líder y logró tener podcasts y programas de televisión. En 2024 se habló del declive de su imperio. En paralelo, la actriz se convirtió en voz del movimiento feminista #MeToo y fue una de las mujeres que dio su testimonio contra el productor Harvey Weinstein, otrora magnate de Miramax condenado por delitos sexuales.
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En Marty Supremo, con algunas escenas, podemos relacionar cierta dinámica de poder. Para interpretar al capitalista, el director convocó al empresario Kevin O’Leary porque necesitaba a “un verdadero im...”, según contó a The New York Times el juez de Shark Tank. “El sueño americano es una historia sumamente poderosa y, después de la guerra, soñar a lo grande se convirtió en una sensación internacional, junto con esta nueva idea de que los individuos hacen la historia y desempeñan un papel crucial en la configuración y la remodelación del mundo. Marty representa la confianza, la arrogancia y la ambición que Estados Unidos expresó en los años de posguerra”, declara el director.
Según cómo se ha desarrollado la temporada de premios, Marty Supremo podría conseguir más de una nominación al Óscar. Por lo pronto, Chalamet es favorito en la categoría de mejor actor tras ganar el Critics’ Choice Movie Award y el Globo de Oro. “Esto sigue el espíritu de Marty, y siento que, en definitiva, es una película original en una época en la que las películas originales no se estrenan”, ha dicho en Estados Unidos sobre la agitada gira de prensa.
La película es de A24, una productora de cine independiente que ya hizo historia en los Óscar. “Es una película sobre la búsqueda de un sueño. Intento darla a conocer de la mejor manera posible, siguiendo el espíritu de Marty Mauser”.






















