Arqueólogos abrieron parte de la Gran Muralla China y descubrieron reliquias de una antigua dinastía
El descubrimiento más llamativo fue un cañón de 112 kilogramos, aunque la excavación también reveló vestigios de cultivos y piedras preciosas.
- Enterrado bajo una calle desde 1360: obreros querían construir un edificio, pero descubrieron un barco medieval a 24 metros de profundidad
- Científicos buscan voluntarios sanos dispuestos a vivir gratis en los Alpes durante un mes: alojamiento, comida y 400 euros

En la sección de Jiankou de la Gran Muralla China, cerca de Pekín, una excavación arqueológica realizada a finales de 2025 reveló un conjunto de hallazgos vinculados a la dinastía Ming. El trabajo formó parte de una restauración por tramos que permitió intervenir tres torres de vigilancia y los muros conectados en una zona montañosa de difícil acceso.
Entre los hallazgos destaca un cañón fechado en 1632, de 35 pulgadas y 247 libras. Conserva la inscripción 'Año 5 de Chongzhen'. Shang Heng, investigador del Instituto de Arqueología de Pekín, señaló que el artefacto aporta evidencia clave sobre la tecnología militar de la época. “Esto proporciona una prueba física crucial del intercambio tecnológico militar entre China y Occidente”, afirmó en Global Times.
¿Qué más encontraron dentro de la Gran Muralla China?
Las excavaciones sacaron a la luz más que armamento. En torres 117 y 118 aparecieron restos de vida militar, como una cama de ladrillo con calefacción y estufa. También se identificó un monumento de inmigración de 1573, clave para fechar la sección. Tres ladrillos aportaron datos técnicos sobre peso y producción en hornos Ming. Uno conserva una inscripción sobre la vida de un trabajador: “nada más que alcohol o preocupaciones; tres años de trabajo volvieron mi cabello blanco”.

Cañón perteneciente a la dinastía Ming. Foto: Servicio de Noticias de China
El equipo registró cultivos, plantas medicinales y huesos de animales domésticos y silvestres, junto a 28 piezas de turquesa del norte de China.
Un hallazgo que cambia lo que se sabía de la dinastía Ming
El conjunto arqueológico transforma la visión de la Gran Muralla China como estructura defensiva. El cañón hallado muestra similitudes con modelos europeos tipo 'redcoat', lo que sugiere intercambio de conocimientos militares entre China y Europa en el siglo XVII. Según Shang Heng, la evidencia refuerza la idea de una red tecnológica compartida en armamento.
Los restos de alimentos, medicina y vida doméstica indican que los soldados no solo combatían, sino que habitaban estos espacios durante largos periodos. Las inscripciones en ladrillos y el mortero revelan avances de la dinastía Ming, con mezclas de cal y fibras vegetales que mejoraron la resistencia.



































