Unos escaladores italianos descubrieron por accidente pruebas de una estampida de tortugas marinas de hace 80 millones de años
Más de 1.000 marcas en forma de media luna se encuentran en la ladera de un acantilado. Los investigadores concluyen que pertenecen a dichos reptiles, pero algunos no están convencidos de qué las produjo.
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Dos escaladores que recorrían un acantilado en la costa italiana jamás imaginaron que su hallazgo despertaría el interés de la comunidad paleontológica. Lo que parecía un conjunto de marcas curiosas en la roca reveló una escena congelada en el tiempo desde la era de los dinosaurios.
Las huellas, visibles en una pared rocosa del Monte Cònero, frente al mar Adriático, han sido interpretadas como posibles rastros de tortugas marinas que habrían huido de forma repentina tras un terremoto. El descubrimiento publicado en Cretaceous Research ofrece una visión del comportamiento de estos animales en un momento de crisis ocurrido hace millones de años.

Las marcas parecen ser el resultado de tortugas que huyeron de un terremoto que provocó una avalancha submarina. Foto: Paolo Sandroni
Una antigua región convertida en montaña
El lugar donde aparecieron las marcas forma parte de una formación conocida como Scaglia Rossa, un tipo de roca que se originó en el fondo del océano durante el Cretácico tardío, hace unos 79 millones de años.
Con el paso del tiempo, los movimientos tectónicos elevaron ese antiguo lecho marino hasta convertirlo en lo que hoy es una zona montañosa. Gracias a ello, los científicos pueden observar directamente estructuras que antes estaban a cientos de metros bajo el agua.

Un rastro fósil realizado por un organismo marino en la superficie del mismo lecho de huellas. Foto: Science Direct
Los investigadores analizaron muestras de roca tomadas en el sitio y encontraron microfósiles de organismos que habitan en las profundidades, lo que confirma que las huellas se formaron debajo. Además, identificaron señales de una avalancha submarina, probablemente provocada por el movimiento sísmico.
“Normalmente, cualquier rastro dejado por animales en el fondo del mar desaparece rápidamente por las corrientes y por organismos como gusanos y almejas, que remueven el sedimento”, explicó el investigador Alessandro Montanari. “Básicamente, ‘cultivan’ el fondo marino”, añadió.
La historia de una huida repentina
Uno de los aspectos más sorprendentes del hallazgo es la gran cantidad de marcas encontradas en una misma capa de roca. Los científicos creen que estas huellas se formaron en cuestión de minutos, justo antes de que el sedimento las cubriera y las preservara durante millones de años.

Modelo de una manada de tortugas marinas en pánico que se precipita hacia las profundidades marinas. Foto: Science Direct
Según la investigación publicada en la revista Cretaceous Research, el patrón sugiere que varios de estos reptiles se desplazaban al mismo tiempo. Esto ha llevado a los expertos a plantear la hipótesis de que podría tratarse de una huida masiva.
Los reptiles marinos que vivían en esa época incluían tortugas, plesiosaurios y mosasaurios. Sin embargo, los investigadores consideran que las primeras son una de las opciones más probables, ya que algunas especies actuales se agrupan en determinadas situaciones, como la búsqueda de alimento o la reproducción.
En esa situación, un terremoto habría desencadenado una reacción inmediata, obligando a los animales a desplazarse con rapidez para evitar el peligro. Parte de ellos habría nadado hacia aguas más abiertas, mientras otros se movieron más cerca del fondo.
Dudas científicas sobre el origen
A pesar de lo llamativo de la hipótesis, no todos los expertos están convencidos. El paleontólogo Michael Benton, que no participó en el estudio, señaló que el patrón de movimiento observado en las huellas resulta inusual.
“Las marcas son extrañas porque parecen mostrar un impulso bajo el agua en el que las dos extremidades delanteras entran en el sedimento al mismo tiempo y el animal se empuja hacia adelante”, explicó a Live Science. “La mayoría de los vertebrados suelen moverse alternando las extremidades, no usándolas a la vez”, agregó.
Benton también cuestionó por qué estos animales no habrían optado por nadar directamente para escapar. “Las tortugas marinas tienen una forma de desplazarse muy eficiente, similar a volar bajo el agua, lo que no parece coincidir con las huellas encontradas”, indicó.
Aun así, los autores sostienen que la avalancha submarina provocada por un terremoto explica su preservación. Confían en que futuras investigaciones permitan aclarar qué tipo de animal dejó estos rastros y qué ocurrió en aquel momento remoto.



























