Descubren fósil "sonriente" de 350 millones de años en una isla de Inglaterra que revela la existencia de un antiguo animal marino
Este hallazgo poco común brinda información sobre los crinoideos, organismos marinos antiguos que han sobrevivido a múltiples cambios ambientales y muestran la historia de la vida en el océano.
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Un fósil de unos 350 millones de años, cuya forma recuerda a una sonrisa humana, fue hallado en la isla de Lindisfarne, en el norte de Inglaterra, y ha permitido a los científicos identificar restos de un antiguo animal marino conocido como crinoideo. El hallazgo fue confirmado por el Servicio Geológico Británico, que determinó su origen y antigüedad tras analizar la pieza.
El descubrimiento ocurrió cuando Christine Clark, una mujer de 64 años, realizaba una caminata el día después de Navidad en esta isla del condado de Northumberland, donde suele buscar fósiles conocidos como “cuentas de Cuddy”. Según relató para la BBC, una pequeña roca llamó su atención por su peculiar forma. “Parecía la dentadura postiza de alguien”, afirmó, al describir el objeto que posteriormente llevó a casa y compartió en redes sociales.

El Servicio Geológico Británico señala que encontrar un fósil completo de crinoideo es un descubrimiento "bastante infrecuente", ya que lo más común es hallar los discos individuales que componen su tallo. Foto: BBC
Un antiguo animal marino preservado en roca
El análisis científico confirmó que el fósil corresponde a una sección del tallo de un crinoideo, un animal marino que apareció por primera vez hace más de 500 millones de años, durante el período Cámbrico, y que aún tiene representantes vivos. Estos organismos, también llamados “lirios de mar”, poseen un tallo flexible adherido al fondo oceánico y brazos ramificados que les permiten alimentarse.
Según explicó el paleontólogo Jan Hennissen, el ejemplar hallado está formado por pequeños discos calcificados, conocidos como huesecillos, que permanecieron unidos. Con el paso del tiempo, el tallo se fracturó y curvó longitudinalmente, adoptando una forma similar a una sonrisa. El especialista indicó que el fósil probablemente procede de la Formación Alston, una capa de caliza oscura con una antigüedad estimada en unos 350 millones de años.
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Un hallazgo poco común que aporta pistas del pasado
Aunque los fósiles de crinoideos son relativamente comunes en la costa de Northumberland, encontrar segmentos completos o parcialmente conectados es menos frecuente. Lo habitual es descubrir únicamente los discos individuales que componen el tallo, utilizados históricamente incluso como adornos y asociados a tradiciones religiosas locales.
Este hallazgo permite a los investigadores comprender mejor la estructura y conservación de estos antiguos organismos marinos, así como las condiciones ambientales que permitieron su preservación durante millones de años. La forma distintiva del fósil también facilitó su identificación, ya que presentaba características biológicas claramente diferentes de la roca circundante.
Un testimonio de la evolución temprana de la vida compleja
Los crinoideos forman parte de los organismos complejos más antiguos del planeta y han sobrevivido a múltiples cambios ambientales a lo largo de la historia geológica. Su presencia en formaciones rocosas como la de Lindisfarne confirma que estas regiones estuvieron cubiertas por mares antiguos que albergaban ecosistemas diversos.
El fósil descubierto no solo destaca por su apariencia inusual, sino también por su valor científico, al ofrecer evidencia directa de la vida marina en el pasado remoto. Para Christine Clark, sin embargo, el hallazgo también tiene un significado personal. A pesar de recibir ofertas para venderlo, decidió conservarlo como parte de su colección, consciente de que se trata de una pieza excepcional que conecta el presente con un océano desaparecido hace millones de años.
























