EE. UU.: mujer no se despide de su esposo que murió por COVID-19 y conmueve a médicos
Pese a que los familiares de los pacientes terminales tienen permitida una visita final, la pareja de un hombre con COVID-19 prefirió quedarse en su vivienda.

La esposa de un paciente en etapa final por empeoramiento asociado al coronavirus decidió no visitar a su marido por última vez. El motivo estremeció a los doctores: lo hizo para reservar una mascarilla y la indumentaria de protección, implementos que escasean durante la pandemia en Estados Unidos.
Blaire Guidry, enfermera de cuidados intensivos del Centro Médico Ochsner, contó el incidente a la revista People. La profesional de la salud dijo que la acción de no despedirse de su esposo en sus últimos instantes de vida la conmovió.
Video destacado
FASES DE LA LUNA: ¿QUÉ HACER EN CADA UNA PARA APROVECHAR SU ENERGÍA? | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
“Fue tan desinteresado que me hizo llorar”, señaló Blaire. “No soy muy llorona, pero estoy llorando todos los días”, agregó la trabajadora del hospital estadounidense.
- Buscan voluntarios para vivir gratis en Islandia con tres comidas diarias y dos días libres a cambio de ayudar 32 horas por semana
- Hundieron cientos de neumáticos en el océano en 1978: casi 50 años después, el resultado sorprendió a los investigadores
El hombre, de 70 años, fue el primer caso confirmado en el recinto médico. Su esposa se comunicaba todos los días con el centro hospitalario para saber sobre su estado de salud, detalló la enfermera.
Guidry dijo que toda el área de cuidados intensivos del nosocomio está llena de pacientes infectados de COVID-19 y que el equipamiento es insuficiente. Las entidades sanitarias les pidieron a los trabajadores que reutilicen los tapabocas y las batas de protección.
Los gestos de solidaridad también se pueden apreciar en otros ámbitos de la sociedad, como es el caso del propietario de un edificio que no cobró la renta por el coronavirus. “No soy cool, me preocupa la salud de la gente y quiero ayudar”, dijo el dueño.
“Nuestra unidad tiene la tasa de mortalidad más alta en el hospital. Pero este es un tipo diferente de muerte, en soledad, triste y emocionalmente agotadora”, manifestó la enfermera.
La mujer contó a la revista: “lo más difícil es para los pacientes que no pueden estar con sus familias. Y para nosotros tampoco es fácil, porque también cuidamos de ellas. Solamente pueden llamarnos llorando”.







































