Los Occidentales y Los Centauros usan un mismo número de celular para extorsionar
Los mensajes del terror: Policía confirma que se trata de una misma banda criminal. Las amenazas que hicieron a transportistas salieron del número telefónico +573169730704. Los choferes se encuentran en estado de alerta debido a una serie de atentados que tienen en jaque a los conductores, cobradores y al público usuario, pese al Plan Escudo.
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Agentes de la Dirección de Investigación Criminal confirmaron que los delincuentes que el lunes amenazaron y atacaron a conductores de empresas de transportes en el distrito de San Luis son integrantes de una misma organización criminal que toma los nombres de dos grupos peligrosos: Los Occidentales y Los Centauros.

El punto clave fue la recepción de dos mensajes manuscritos amenazantes -conocidos como los mensajes del terror- a través de los que sometían a las víctimas a un hostigamiento constante y a exigencias de dinero.
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Tras los momentos de pánico, las notas que dejaron y el análisis del número telefónico permitieron establecer que se trató de una misma banda dedicada a la extorsión sostenida en Lima.
La investigación confirmó que la banda utiliza celulares con códigos de otro país que son utilizados ilegalmente y con los que se han creado perfiles falsos, para grabar audios y administrar los pagos.

LOS MENSAJES DEL TERROR
El gerente de la empresa Nuevo Horizonte, denunció el lunes ante las autoridades que dos sujetos arrojaron al vehículo CKX-025 una bolsa con dos explosivos y un papel escrito con tinta azul que indicaba: “+573169730704 así como le estamos dejando esta dinamita apagada, así mismo se la dejamos prendida. Tienen 24 horas para reportarse. Atte. Los Occidentales”.
Poco después, Alexis Macassi, despachador de un paradero en la urbanización Valdivieso, en Ate, informó que el chofer de la unidad A6E-759, le había comunicado que también era víctima de extorsión.
Este explicó que un sujeto en moto le arrojó una bolsa con una munición y un papel donde le indicaban: “+573169730704, así como se les está dejando esto, lo podemos matar. Tienen 24 horas para comunicarse. Plata o plomo. Atte. Los Centauros.”

Los transportistas se encuentran en estado de alerta debido a una serie de llamadas extorsivas, ataques y atentados que tienen en jaque a los choferes, cobradores y al público usuario de distintas líneas de transporte.
“Nada ni nadie frena este delito. El Plan Escudo no está dando resultados aún, esperemos que con las acciones de inteligencia que se están realizando se logre parar este flagelo”, dijo un conductor.
Otro chofer que también ha sufrido un atentado dijo: “La presencia policial en el patio de maniobras no altera el punto donde se producen los ataques. ¿De qué vale que estén en un paradero si en la ruta están matando?” se preguntó.
El ‘efecto globo’ es lo que temen muchos choferes. “Mientras que hay paraderos con presencia policial y militar, en otras rutas no los hay y es ahí donde están atacando. El caso de San Luis es prueba de ello”, indicó otro transportista.
CRISIS DE SEGURIDAD
La extorsión al sector de transportistas en Lima Metropolitana mediante celulares y mensajes se ha convertido en una de las mayores crisis de seguridad, registrando un aumento en los casos denunciados. Esta modalidad delictiva combina el uso de tecnología móvil, redes sociales y violencia psicológica para intimidar a conductores y empresas de transporte.
Las bandas están enviando fotos de los patios de maniobras, de las fachadas de las viviendas de los conductores o de los mismos vehículos en ruta para demostrar que están bajo vigilancia.
La policía sostiene que las redes organizadas operan líneas continuas desde la clandestinidad urbana o desde el interior de centros penitenciarios, realizando llamadas intimidantes repetitivas.
Para forzar el pago rápido de la extorsión envían imágenes explícitas de personas heridas o armas de fuego con el fin de quebrar la resistencia de la víctima.
Por último, distribuyen panfletos firmados por bandas transnacionales o delincuencia común peruana exigiendo que los gerentes y choferes se comuniquen a un número de celular específico bajo amenaza de atentados.

























