¿Por qué el ají de gallina es un clásico de la cocina criolla? Descubre su receta paso a paso
El Ají de Gallina es uno de los platos más emblemáticos del Perú. Descubre aquí su receta tradicional, los ingredientes necesarios y los mejores consejos para lograr una preparación perfecta.

Con más de dos siglos de historia, el Ají de Gallina se ha ganado un lugar de honor en las mesas peruanas y en los restaurantes internacionales que celebran la cocina criolla. Su sabor intenso, textura cremosa y el equilibrio entre picor y suavidad lo convierten en una receta imprescindible para cualquier amante de la gastronomía. ¿Te animas a incluirlo en tu menú del día?
Este clásico de la cocina peruana mezcla tradición e ingenio popular. Aunque su nombre hace referencia a la gallina, en la mayoría de hogares se utiliza pollo deshilachado por su cocción más rápida. El secreto está en la salsa, elaborada con ají amarillo, pan remojado en leche, queso parmesano y nueces, una combinación que resalta los sabores criollos más profundos.
Ingredientes para preparar Ají de Gallina
Una de las grandes virtudes del Ají de Gallina es que sus ingredientes son accesibles y fáciles de encontrar, sin que esto le reste autenticidad al plato. A continuación, una lista detallada para cuatro porciones:
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- 500 g de pechuga de pollo
- 3 ajíes amarillos (sin venas ni semillas)
- 1 cebolla roja mediana
- 2 dientes de ajo picados
- 3 rebanadas de pan de molde sin corteza
- 1 taza de leche evaporada
- ½ taza de caldo de pollo
- 50 g de queso parmesano rallado
- 30 g de nueces o pecanas (opcional)
- 2 cucharadas de aceite vegetal
- Sal, pimienta y una pizca de nuez moscada
- Huevos duros, papas cocidas y aceitunas negras para decorar
Receta paso a paso del Ají de Gallina
La preparación del Ají de Gallina no demanda técnicas complejas, pero sí atención a los tiempos y al punto exacto de la salsa. Estos son los pasos para obtener un resultado digno de restaurante:
- Cocer la pechuga en agua con sal por 25 minutos. Retirar, enfriar y deshilachar. Reservar el caldo.
- Remojar las rebanadas de pan en la leche evaporada durante 10 minutos. Licuar hasta obtener una crema espesa.
- Sofreír la cebolla y el ajo picados en aceite caliente hasta dorar.
- Licuar los ajíes amarillos con una cucharada de aceite y agregar la pasta al sofrito. Cocinar durante 5 minutos a fuego medio.
- Incorporar la mezcla de pan y leche a la olla. Remover y cocinar otros 5 minutos.
- Añadir el pollo deshilachado y parte del caldo para aligerar la textura.
- Integrar el queso rallado y las nueces. Rectificar la sazón con sal, pimienta y nuez moscada.
- Servir caliente con arroz blanco, papas sancochadas, huevo cocido y aceitunas negras.
Consejos para un Ají de Gallina perfecto
Dominar el arte de preparar un buen Ají de Gallina requiere atención al detalle y respeto por los ingredientes. Aquí algunas recomendaciones:
- Usa ají fresco en lugar de pasta procesada. Esto marca una gran diferencia en el sabor final.
- No hiervas la mezcla de leche y pan demasiado tiempo, ya que podría cortarse o alterar su textura.
- Agrega el caldo poco a poco hasta lograr la consistencia deseada. La salsa debe ser cremosa, pero no líquida.
- El pollo debe estar deshilachado a mano, no picado con cuchillo, para conservar su textura característica.
































