“Pa Jerín y sus waykis”: obra ganadora del Carnaval Ayacuchano satiriza al presidente José Jerí por el caso ChifaGate
La máscara elaborada por la artista ayacuchana Elizabeth Ayala Rodríguez ganó el concurso del Carnaval Ayacuchano 2026. La pieza representa de forma satírica al presidente José Jerí y a figuras vinculadas al actual escenario político, con referencias al caso ChifaGate. La obra será exhibida y recorrerá las calles durante las celebraciones del Carnaval Ayacuchano, del 14 al 18 de febrero.
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Escándalo hecho máscara. El presidente José Jerí y el empresario chino Zhihua Yang vuelven a encontrarse, esta vez no de forma clandestina, sino en una pieza tradicional del Carnaval Ayacuchano 2026, que —como cada año— se convierte en un espacio de crítica y sátira política, reflejando en cantos, coplas y obras artísticas la coyuntura nacional.
La obra ganadora se titula “Pa Jerín y sus waykis” y fue elaborada por la artista ayacuchana Elizabeth Ayala Rodríguez, quien explicó que la inspiración nace de la indignación política y social.
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“Es la preocupación que muchos tenemos frente a nuestros personajes políticos y cómo ejercen su autoridad, generando zozobra en la población. Dina Boluarte generó una crisis política que terminó con la vida de muchos hermanos del sur, como ocurrió el 15 de diciembre en Ayacucho”, señaló en declaraciones exclusivas a La República tras su victoria.

Obra ganadora se titula “Pa Jerín y sus waykis”. Foto: difusión

Elizabeth Ayala, artista ganadora. Foto: difusión
El año pasado, la máscara ganadora fue una referencia directa a la crisis política tras las protestas y la masacre de Ayacucho. Este 2026, la sátira apunta al actual presidente, mientras que Dina Boluarte y el gobernador regional Wilfredo Oscorima aparecen representados como extensiones simbólicas del poder político que rodea a Jerí.
“José Jerí se reúne con un cuestionado empresario chino a altas horas de la noche en un chifa. Por eso en la máscara lo vemos comiendo arroz chaufa. Al gobernador regional (Oscorima), amigo político de Dina (Boluarte) y también investigado, lo incorporamos como parte de ese mismo pacto. Estos hechos no pasan desapercibidos para el pueblo”, explica la artista.
Ayala señala que la pieza fue concebida como un objeto ornamental y decorativo, pero también como un ejercicio de memoria, crítica y expresión colectiva. La máscara fue elaborada con materiales totalmente reciclados.
Carnaval, crítica y memoria política
En medio del clima carnestolendo, el contexto político también atraviesa la lectura pública de la obra. En las últimas semanas se ha extendido un rechazo a nivel nacional contra el presidente José Jerí, quien enfrenta cuestionamientos políticos y podría afrontar escenarios de censura o vacancia tras la revelación de que mujeres habrían ingresado a visitarlo en horarios nocturnos y de madrugada, y posteriormente habrían obtenido puestos de trabajo en oficinas del Ejecutivo.
Para Ayala, ese escenario también alimenta el mensaje de la pieza. “Es un vendido. Debe irse de Palacio. Demuestra que cualquiera puede llegar a trabajar para el Estado sin ser necesariamente capacitado, a cambio de visitas nocturnas. Ya nos sentimos decepcionados de la política”, sostuvo.
La máscara presenta como figura central una representación caricaturizada del presidente José Jerí. Sobre la cabeza del personaje principal aparecen representaciones de Dina Boluarte y del gobernador regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima, a modo de cuernos.
En la zona nasal aparece el empresario Zhihua Yang, vinculado públicamente al caso denominado ChifaGate, relacionado con reuniones privadas con el mandatario y cuestionamientos sobre presuntos vínculos con negocios irregulares. En la composición, Yang sostiene un tenedor de madera que alimenta a Jerí con un plato de arroz chaufa ubicado en la parte inferior de la pieza.
Entre los elementos simbólicos también destacan unos lentes con una calavera que porta la representación de Jerí, en alusión al artista Eduardo Mauricio Ruiz Sanz, “Trvko”, fallecido en la primera protesta contra el actual gobierno.
En la figura que representa a Dina Boluarte se incorporan un sombrero con decoración andina, caramelos chinos, aretes de pompones y un collar con una cruz dorada que —según la autora— simboliza a las víctimas de las protestas ocurridas en Ayacucho y otras regiones al inicio de su gestión.
El cabello de los personajes fue elaborado con pelo de cola de vaca. Los ojos del personaje principal funcionan como visor, manteniendo la función tradicional de la máscara dentro de la fiesta.




Tradición viva y expresión colectiva
En el Carnaval Ayacuchano, la elaboración de máscaras, muñecos y figuras simbólicas forma parte de una tradición donde conviven lo festivo, lo agrícola y lo social. Estas representaciones suelen incorporar referencias a hechos políticos, económicos o sociales que impactan en la vida cotidiana.
En el concurso también se presentaron otras piezas alusivas al actual escenario político. Entre ellas, máscaras que representan a José Jerí rodeado de mujeres semidesnudas, prendas de ropa interior femenina y billetes, en alusión a los cuestionamientos públicos que enfrenta.
Otra pieza que generó atención fue la representación de un cerdo con un gorro con la letra “R”, asociado al logo de su partido, acompañado del texto “Porkiria”. En las orejas del animal se incorporaron referencias políticas adicionales: una con el nombre de César Acuña con un polo con la inscripción “Asno”, y otra con el nombre de Keiko Fujimori acompañado de dos letras “K”.
El Carnaval Ayacuchano es reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación, en atención a su valor histórico, social y cultural como expresión colectiva andina y como espacio de transmisión de saberes, memoria social y prácticas culturales vinculadas a la identidad regional y la producción agrícola.
La artista reflexiona además sobre el sentido histórico del carnaval en los Andes, no solo como celebración, sino como espacio simbólico donde conviven agricultura, identidad y política. “La celebración surge por la floración de los cultivos en las zonas andinas, pero también es un momento en el que las personas pueden elevar su voz a través del arte. Usamos la sátira para reclamar frente a situaciones que consideramos injustas”, explicó.
Las celebraciones del carnaval se desarrollarán este año entre el 14 y el 18 de febrero, periodo en el que la máscara ganadora será parte del recorrido festivo junto a las comparsas. La pieza será exhibida y recorrerá las rutas festivas, siendo observada por público ayacuchano, visitantes nacionales y turistas extranjeros que llegan a la región durante estas fechas.
En Ayacucho, como en otras regiones andinas, el carnaval sigue siendo un espacio donde la fiesta y la crítica conviven; donde la música, la sátira y la memoria comparten el mismo escenario; y donde la política, cada cierto tiempo, también termina convertida en máscara.

























