Tres históricos alcaldes de Lima

En el siglo 20 destaca Guillermo Billinghurts, alcalde entre 1909-10. Su gestión fue tan exitosa que le sirvió de trampolín para ganar la presidencia poco después en 1912.

En el siglo 20 destaca Guillermo Billinghurts, alcalde entre 1909-10. Su gestión fue tan exitosa que le sirvió de trampolín para ganar la presidencia poco después en 1912.

El primer alcalde de Lima fue Nicolás de Ribera “el viejo”, uno de los “13 del gallo”, español conquistador de primera generación, y ocupó el cargo en cinco periodos –no consecutivos– que duraban solo un año. Sus tiempos fueron muy movidos: mantuvo su autoridad en las guerras entre pizarristas y almagristas, se rebeló contra el primer virrey, sobrevivió, y llegó a una edad avanzada para su época: 76 años intensamente vividos. Fue de los organizadores del “damero de Pizarro”, dividiendo la aún semi-rural ciudad en 62 manzanas. Hasta hoy caminamos por parte de su legado.

Otro importante fue Rufino Torrico. Le tocó uno de los momentos más duros: la ocupación en 1881 durante la guerra del Pacífico. Fue nexo entre diplomáticos y militares chilenos invocando las normas del derecho internacional para evitar abusos de la tropa, algo que felizmente se consiguió en Lima a diferencia de la destrucción en Miraflores y Chorrillos. Luego de la guerra, fue ministro de Andrés Avelino Cáceres y volvió a ser alcalde. Tuvo una larga carrera política y falleció en 1920  

Y en el siglo 20 destaca Guillermo Billinghurts, alcalde entre 1909-10. Su gestión fue tan exitosa que le sirvió de trampolín para ganar la presidencia poco después en 1912. Privilegió la salud pública, fundó parques, combatió especuladores, creó mercados para los más desfavorecidos, y en general puso al trabajador y al obrero al centro de su agenda política. Los conservadores lo llamaron populista y odiaron sus ideas liberales. Billinghurts es un gran republicano civil de nuestra historia que merece mucho más análisis. Fue derrocado por el golpe militar de Oscar R. Benavides en 1914 y murió al año siguiente.

Tres alcaldes, tres épocas. Y nunca es fácil. Suerte para Jorge Muñoz.

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