Huelga general en Francia provoca enfrentamientos con la Policía y moviliza a miles de trabajadores y estudiantes en todo el país
Miles de trabajadores y estudiantes salieron a las calles de Francia para exigir mejores salarios, justicia fiscal y protección de los servicios públicos. La jornada estuvo marcada por choques con la Policía, bloqueos de centros educativos y el cierre de la Torre Eiffel.

La huelga general convocada este jueves en Francia movilizó a miles de trabajadores, estudiantes y organizaciones sindicales en distintas ciudades del país, en una jornada de protestas contra el aumento del costo de vida y la pérdida de poder adquisitivo. Las manifestaciones también dejaron enfrentamientos con la Policía en París, bloqueos de institutos y alteraciones en los servicios públicos y turísticos.
Hasta la 1.00 p. m., las autoridades contabilizaron 270.000 manifestantes en 180 marchas, antes del inicio de la movilización principal en la capital. Por su parte, la Confederación General del Trabajo (CGT) informó de más de 250.000 participantes en 73 ciudades. Ante las convocatorias, el Ministerio del Interior desplegó 70.000 policías y gendarmes a fin de controlar las concentraciones y prevenir nuevos episodios de violencia.
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Enfrentamientos y miles de manifestantes en París
La marcha más numerosa tuvo lugar en París, donde decenas de miles de personas recorrieron el trayecto entre la plaza de la République y la de Nation. La protesta reunió a representantes de los principales sindicatos franceses, entre ellos Sophie Binet, secretaria general de la CGT, y Marylise Léon, dirigente de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT).
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Los primeros incidentes aparecieron desde temprano. Cerca de las 8.00 a. m., se registraron enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en las inmediaciones de la Puerta de Vincennes, al este de la capital. La Policía realizó detenciones y utilizó gases lacrimógenos para dispersar a jóvenes que intentaban bloquear algunos centros educativos.
Las autoridades también limitaron los recorridos de las marchas y reforzaron la presencia policial por temor a que se repitieran los disturbios del 17 de octubre, cuando los saqueos afectaron a unos 3.000 comercios y varios edificios públicos sufrieron incendios.
Sindicatos exigen salario digno y justicia fiscal
Las organizaciones convocantes reclaman un aumento del salario mínimo, mejores remuneraciones para los trabajadores, mayor justicia fiscal y garantías en favor de los servicios públicos. También respaldan las demandas de los estudiantes de secundaria, que desde septiembre protestan por sus condiciones educativas y el sistema de acceso a la universidad.
Sophie Binet advirtió que las manifestaciones continuarán mientras el Gobierno no atienda sus exigencias. "Nada nos detendrá. Lo único que pondrá fin a la movilización es la respuesta a las reivindicaciones", afirmó la dirigente sindical antes de la marcha parisina. También sostuvo que Francia atraviesa una situación de desigualdad entre los trabajadores con bajos ingresos y los grandes patrimonios.
La líder de la CGT propuso obligar a las empresas a negociar incrementos salariales y planteó que el Gobierno incorpore mecanismos para condicionar las ayudas públicas a mejoras en las remuneraciones.
"Estamos hartos": el malestar social se extiende
El descontento también se reflejó en los testimonios de trabajadores de distintas ciudades. En Clermont-Ferrand, Sylvie Larneury, de 61 años y directiva del sector sanitario, explicó por qué se sumó al paro junto con su pareja.
"Estamos hartos. No nos estamos muriendo de hambre, pero tenemos que ayudar a nuestros hijos aunque hayan estudiado", declaró. También cuestionó la desigualdad social y acusó al Gobierno de defender intereses alejados de los de la mayoría.
En Lyon, el viticultor Martin Thiberge defendió el derecho de los trabajadores a obtener ingresos suficientes. "Queremos vivir de nuestro trabajo, ganar un salario digno", expresó.
A las protestas se incorporaron también integrantes del movimiento de los chalecos amarillos, agricultores y trabajadores sociales. Estos últimos expresaron su preocupación por los posibles recortes presupuestarios y la falta de recursos para atender a los sectores vulnerables.
Torre Eiffel cerrada y 80 institutos bloqueados
La huelga general tuvo consecuencias en la educación, el turismo y la administración pública. La Torre Eiffel permaneció cerrada durante toda la jornada, mientras que algunas salas del Museo del Louvre suspendieron sus actividades y el Museo de Orsay adelantó su cierre a las 18.00 horas.
En el ámbito educativo, el Ministerio contabilizó 80 institutos bloqueados, equivalentes al 2,2% de estos centros. Sin embargo, las organizaciones estudiantiles elevaron la cifra a cerca de 1.000 establecimientos afectados.
La movilización también alcanzó a las universidades, con alrededor del 30% de instituciones afectadas, y a las escuelas primarias. Según el Ministerio de Educación, el 15,81% del profesorado secundó la huelga. La participación fue del 19,14% en primaria y del 13,53% en secundaria.
Las protestas podrían continuar durante las próximas semanas. Los chalecos amarillos convocaron una nueva concentración en París para el sábado, mientras que sindicatos y organizaciones sociales de varios países europeos anunciaron manifestaciones coordinadas contra el costo de vida para finales de noviembre.















































