Por mejorar la vista de su casa al lago, una pareja taló los árboles de su vecino y terminó con una multa de más de US$600.000
La sentencia también exige financiar un plan de recuperación ecológica: la siembra de vegetación nativa y la erradicación de plantas dañinas en la zona.
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Alan y Teresa Salzman, una pareja de propietarios de una exclusiva vivienda en Connecticut, Estados Unidos, protagonizaron uno de los casos de tala ilegal más comentados de los últimos años luego de intervenir un terreno protegido para despejar la vista hacia un lago. La decisión derivó en un largo proceso judicial que concluyó con una sanción económica superior a los US$600.000 y un precedente sobre la protección de espacios naturales.
Aunque los responsables apelaron la sentencia emitida por un tribunal estatal, el litigio continuó durante meses mientras ambas partes defendían sus posiciones. El caso atrajo la atención por la magnitud del daño ambiental y por el alcance de las normas del estado norteamericano destinadas a sancionar las invasiones y afectaciones a terrenos públicos destinados a la conservación.
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¿Cómo fue la tala masiva de árboles que devastó un área protegida en Connecticut?
Alan y Teresa Salzman, dueños de una residencia de 10 acres en Kuhne Road (Southbury, Connecticut) frente al lago Lillinonah, contrataron personal para podar vegetación con el objetivo de optimizar la vista desde su vivienda. No obstante, las labores irrumpieron en un terreno municipal de conservación ubicado entre su mansión y la masa de agua.

La pareja intentó justificar la destrucción de esta área pública al asegurar que se trató de un "error" en los límites de la casa. Foto: Diario Uno
El municipio denunció la eliminación o daño severo de 134 árboles en una franja similar al tamaño de un campo de fútbol. De acuerdo con la acusación judicial, el plan buscaba despejar el panorama hacia el río Shepaug. La acción destruyó un ecosistema protegido para favorecer la visibilidad del inmueble privado.
Durante el proceso, el propietario negó haber ordenado la tala en la propiedad pública y sostuvo que solo pagó entre US$300 y US$400 a unos trabajadores itinerantes. "Quedé atónito", manifestó el demandado ante las autoridades al conocer la magnitud del impacto ambiental. Sin embargo, el tribunal desestimó su testimonio al considerarlo poco convincente frente a las pruebas presentadas.
¿Cómo concluyó el litigio por la tala ilegal de árboles en Connecticut?
En abril de 2025, el juez del Tribunal Superior de Connecticut, Joseph Pellegrino, tildó la acción de intencional y condenó a la pareja por invadir y talar un terreno municipal. La sanción inicial de US$598.476 por daños y restauración ascendió a un total de US$683.337 tras sumar los honorarios legales.
Ante la sentencia, Alan y Teresa Salzman interpusieron un recurso de apelación que fracasó, por lo que prefirieron pactar una resolución extrajudicial. Según los archivos de la corte, el municipio constató la cancelación completa del monto adeudado. La compañía aseguradora de los sancionados asumió una fracción de la suma y los infractores saldaron la cifra restante.
El dictamen judicial exige también sufragar el plan de recuperación ecológica para la zona afectada mediante la siembra de vegetación autóctona. Las autoridades locales informaron que la pérdida del follaje obliga a erradicar plantas exóticas perjudiciales y aplicar tareas ambientales prolongadas durante múltiples ejercicios para restablecer el área protegida.

























