Presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusa a EE. UU. de intentar "apropiarse" de la isla con una "política genocida"
El gobernante denunció el bloqueo estadounidense, señalando que provoca muertes y busca un "estallido social" en Cuba. Además, pidió unidad y aplicar medidas del Parlamento para aliviar la crisis económica.
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El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, acusó este domingo a Estados Unidos de intentar "apropiarse del país" mediante una "política genocida", en referencia al endurecimiento de las sanciones impulsadas por la administración de Donald Trump. El pronunciamiento fue realizado durante la conmemoración del Día de la Rebeldía Nacional, celebrada en la ciudad de Pinar del Río con motivo del 73.º aniversario del asalto al cuartel Moncada, considerado el inicio de la Revolución Cubana.
En su intervención, el gobernante afirmó que "Cuba lidera hoy una batalla histórica (...) contra los muros de una política genocida que se ha propuesto asfixiar a todo el pueblo para apropiarse del país". Asimismo, aseguró que "el bloqueo es un arma de guerra y provoca muertes", al sostener que la estrategia estadounidense pretende generar un "estallido social con el único propósito de imponer gobiernos afines a los intereses imperiales".
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Nuevas sanciones y mayor presión económica
Desde enero, la Casa Blanca ha reforzado la política de máxima presión sobre la isla. Al embargo económico vigente desde 1962 se sumaron un bloqueo petrolero y nuevas sanciones dirigidas contra empresas, funcionarios y el programa de misiones médicas cubanas en el extranjero, una de las principales fuentes de ingresos del Estado.
Las medidas también han tenido repercusiones sobre la economía nacional. Entre sus efectos figuran la caída del turismo, la reducción del ingreso de divisas y la salida de numerosas compañías extranjeras, factores que han profundizado las dificultades financieras que enfrenta el país.
Crisis energética y creciente malestar social
El escenario económico coincide con una severa crisis energética. En las últimas semanas se han registrado cortes de electricidad de más de 30 horas en La Habana y apagones que se prolongan durante varios días en distintas provincias. Solo en julio, Cuba sufrió tres interrupciones generales del servicio eléctrico que afectaron a sus 9,4 millones de habitantes.
Las dificultades también se reflejan en el aumento del descontento ciudadano. En la capital se repiten manifestaciones nocturnas en las que vecinos golpean cacerolas y queman montones de basura para protestar por la escasez de alimentos, la falta de agua potable y los constantes cortes del suministro eléctrico.
Llamado a la unidad en medio de la tensión
Frente a este panorama, Díaz-Canel exhortó a la población a mantener la "unidad" y pidió aplicar con "prioridad estratégica" un paquete de 176 medidas de libre mercado aprobado por el Parlamento en junio, con el objetivo de aliviar la situación económica.
Las declaraciones del mandatario se producen en un momento de creciente tensión bilateral. Donald Trump ha reiterado que Cuba constituye "una amenaza extraordinaria" para la seguridad nacional de Estados Unidos y, en distintas ocasiones, ha manifestado su intención de "tomar el control" de la isla, profundizando así el enfrentamiento político entre ambos gobiernos.























