El origen de los peruanos bajo la lupa: reabren la cueva de los primeros habitantes de los Andes para hallar nuevas pistas
La iniciativa incluye mejoras en infraestructuras turísticas y busca impulsar el desarrollo local, transformando el lugar en un referente turístico.
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La investigación sobre el poblamiento más antiguo del Perú inicia una fase inédita tras la autorización oficial del Ministerio de Cultura para reiniciar las excavaciones científicas en la Cueva de Pikimachay (Pacaycasa, región Ayacucho). Este importante yacimiento arqueológico de Sudamérica recibirá a un equipo especialista para recabar indicios inéditos que aclaren el arribo de los primeros grupos humanos a la cordillera de los Andes.
Bajo la dirección del arqueólogo José Alberto Ochatoma Paravicino y ocho expertos, el proyecto impulsado por la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) busca potenciar el progreso local. La directora Sinthia Caballero afirmó que la exploración persigue que el trabajo genere beneficios directos para la población y logre transformar este refugio milenario en un motor de desarrollo turístico, económico y cultural hacia las comunidades aledañas.
¿Cómo será la reapertura de la cueva de Pikimachay en Ayacucho y qué hallazgos buscan?
El reinicio de los trabajos en el complejo arqueológico fue autorizado mediante la Resolución Directoral N.º 000032-2026 del Ministerio de Cultura. La Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) local ejecuta las obras, bajo la conducción científica de José Alberto Ochatoma Paravicino. Un grupo multidisciplinario aplicará técnicas modernas para analizar los depósitos milenarios del yacimiento.
Los especialistas proyectan hallar evidencias capaces de precisar los desplazamientos de las comunidades primigenias que poblaron el continente americano y habitaron los Andes. El propósito central radica en descubrir restos inéditos para profundizar el conocimiento sobre los poblamientos iniciales en el Perú, aportando datos clave para reconstruir la historia prehispánica regional.
La iniciativa incluye acondicionamientos como la mejora de vías de acceso, un estacionamiento y miradores para apreciar el entorno, seguidos por un moderno centro de interpretación. Respecto al impacto social, la experta Sinthia Caballero resaltó que la meta principal es "fortalecer el orgullo por el patrimonio ayacuchano" y consolidar el lugar como un referente de turismo científico internacional.
¿Por qué la Cueva de Pikimachay redefine el origen de la presencia humana en el Perú?
Ubicada a 20 kilómetros de Ayacucho, en el distrito de Pacaycasa, este refugio natural de 60 metros de largo resguarda las evidencias más remotas de ocupación continental. El sitio arqueológico, cuyo nombre en quechua significa cueva de las pulgas, destaca por las evidencias asociadas con los pobladores primigenios del territorio peruano.
Las primeras excavaciones de 1970, lideradas por el arqueólogo estadounidense Richard MacNeish, hallaron piezas líticas junto a restos óseos de perezosos gigantes. En aquel momento, los análisis situaron los hallazgos en más de 20.000 años de antigüedad. No obstante, revisiones de la década de 1980 concluyeron que buena parte de las supuestas herramientas eran en realidad fragmentos de roca desprendidos naturalmente del techo de la cueva, sin señales de modificación humana.
Posteriores análisis sobre la colección del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú y la Universidad Nacional Mayor de San Marcos validaron la talla antrópica del Complejo Ayacucho. La datación de estos artefactos se fijó entre los 17.700 y 16.600 años antes del presente, tras descartar al Complejo Paccaicasa como actividad antrópica. Ese consenso consolidó a Pikimachay como un yacimiento clave para comprender el poblamiento temprano de Sudamérica.





















