Este rascacielos en América Latina fue el primero en el mundo a prueba de terremotos y revolucionó la arquitectura moderna
Diseñada por Augusto H. Álvarez y ubicada en un área de alta actividad sísmica en México, su ingenioso sistema de cimentación le permite resistir grandes terremotos.
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La Torre Latinoamericana, ubicada en el Centro Histórico de Ciudad de México, es considerada el primer rascacielos antisísmico del mundo construido en una zona de alta actividad sísmica. Inaugurada el 30 de abril de 1956, esta obra de 181,3 metros de altura marcó un hito en la arquitectura moderna de América Latina por su sistema de cimentación, capaz de soportar grandes terremotos.
Diseñada por el arquitecto mexicano Augusto H. Álvarez, la torre fue levantada en la intersección de las avenidas Francisco I. Madero y Eje Central Lázaro Cárdenas. En su momento, no solo fue el edificio más alto del país, sino también de toda América Latina.
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El secreto de esta construcción está bajo tierra. Antes de iniciar su edificación, se realizó un exhaustivo estudio del suelo, ya que Ciudad de México se ubica sobre el antiguo lago de Texcoco, una zona blanda y con alto riesgo de hundimientos.
Para garantizar su estabilidad, se instalaron cientos de pilotes de concreto que atraviesan las capas inestables del subsuelo hasta llegar a tierra firme. Además, sus tres sótanos huecos funcionan como una especie de “flotación”, lo que permite que la estructura se mueva al ritmo del suelo durante un sismo sin colapsar.
Resistió los terremotos más fuertes de México
La torre fue puesta a prueba por primera vez el 28 de julio de 1957, cuando un terremoto de magnitud 7,7 sacudió la capital mexicana. El edificio resistió sin daños importantes y recibió un reconocimiento del American Institute of Steel Construction.
Su mayor prueba llegó el 19 de septiembre de 1985, durante el devastador terremoto de magnitud 8,1 que causó graves daños en Ciudad de México. La Torre Latinoamericana permaneció en pie. También soportó el sismo de 2017, de magnitud 7,1.
Una joya de la arquitectura moderna
La Torre Latinoamericana tiene 44 pisos, tres sótanos, una estructura de acero de más de 3.000 toneladas y una superficie aproximada de 27.700 metros cuadrados. En 1956, también destacó por contar con algunos de los ascensores más rápidos del mundo y por su fachada de vidrio y aluminio.
Durante décadas, su mirador fue el más alto de Ciudad de México. Aunque perdió ese título en 2004 frente a la Torre Mayor, continúa siendo una de las atracciones turísticas más visitadas de la capital mexicana.























