¿El terremoto de Colombia podría desencadenar otros sismos en Sudamérica o activar fallas distantes? La ciencia responde
Los científicos del USGS advierten que la activación dinámica de fallas es la clave. Eso ocurre cuando las ondas sísmicas activan zonas inestables.
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El terremoto de magnitud 7,4 reportado en Colombia reactivó el análisis sismológico sobre el comportamiento de las fracturas tectónicas alejadas del foco principal. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) localizó el evento a unos 5 kilómetros al oriente de San José del Palmar, Chocó. Este tipo de acontecimientos de alta energía permite examinar la propagación de las ondas y la transferencia de esfuerzos a enormes distancias.
La región sudamericana alberga una extensa zona de subducción propensa a la activación de fallas distantes. Documentos del USGS confirman antecedentes donde sismos de gran tamaño generaron un incremento de movimientos telúricos en zonas remotas a la ruptura original. Conceptos como magnitud e intensidad resultan fundamentales para determinar el alcance exacto de la influencia sísmica en la zona.
¿El fuerte terremoto en Colombia podría activar fallas en Sudamérica?
Sí. El Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS) confirma que un evento telúrico de gran magnitud “a veces” desencadena temblores en regiones lejanas. Este fenómeno, denominado activación dinámica, ocurre cuando las ondas del movimiento sísmico inicial atraviesan zonas vulnerables o estructuras volcánicas propensas a romper la estabilidad del terreno.
La evidencia científica sustenta este comportamiento en sismos históricos como Landers en 1992 (M7,3), Denali en 2002 (Mw7,9) y Sumatra en 2004 (M9,1). Las perturbaciones energéticas logran propagarse a distancias superiores a los 10.000 kilómetros, aunque la inmensa mayoría de las sacudidas estimuladas a tanta distancia resultan ser de escala menor.
Aunque el mecanismo físico existe para alterar temporalmente fallas inestables en Sudamérica, la entidad estadounidense precisa que no es posible predecir un terremoto remoto en países vecinos como Ecuador, Perú o Chile. La interacción depende de múltiples variables geológicas y las réplicas directas solo abarcan de dos a tres longitudes de la falla principal.
¿Cuál es la diferencia clave entre magnitud e intensidad sísmica, según el USGS?
La magnitud refleja el tamaño físico de un temblor mediante un valor único. Los expertos aplican la magnitud de momento (Mw), evaluada a partir de la rigidez de las rocas y el área de la falla. Su escala logarítmica implica que "un incremento de una unidad representa diez veces más amplitud registrada y aproximadamente 32 veces más energía liberada".
En contraste, la intensidad mide la fuerza del sacudimiento en un punto geográfico y ofrece múltiples notas por cada evento. Según el USGS, tal indicador responde al radio respecto a la franja de fractura, el foco hipocentral y la geología regional, de modo que "dos ciudades ubicadas a distancias similares del epicentro incluso pueden experimentar sacudidas diferentes si una está asentada sobre roca firme y otra sobre terrenos blandos".
Comprender esta distinción resulta crucial para interpretar sismos severos como el de Colombia. Una dimensión elevada muestra el potencial energético global, mas no define por sí misma los daños locales; por ello, "conocer ambos parámetros permite dimensionar mejor un evento sísmico y evita asumir que una magnitud alta implica automáticamente el mismo nivel de sacudida o afectación en todos los lugares alcanzados por sus ondas".



















