Elecciones en Hungría golpean a la derecha: Orbán cae y oposición logra supermayoría parlamentaria
El partido Tisza logra más de 130 escaños y establece una supermayoría parlamentaria, lo que abre la puerta a reformas constitucionales en el Congreso.
- El mejor plato de comida del mundo se cocina en América Latina y es considerado una elaboración básica en su país: no es el ceviche
- El país de América Latina con el precio de gasolina más barato pese a la alza del petróleo en el mundo

El opositor Péter Magyar derrotó al primer ministro Viktor Orbán en las elecciones legislativas de Hungría y puso fin a 16 años de poder casi absoluto del líder ultraconservador. Con una supermayoría parlamentaria, el partido Tisza obtuvo el control del Congreso y abrió la puerta a reformas constitucionales. "Hemos liberado", proclamó Magyar tras conocerse los resultados.
Según el conteo preliminar, la agrupación opositora alcanzó más de 130 de los 199 escaños, superando ampliamente al oficialismo. Orbán, quien buscaba un quinto mandato consecutivo, reconoció su derrota y admitió que el electorado no le otorgó nuevamente la responsabilidad de gobernar. El resultado representa uno de los cambios políticos más significativos en el país.
TE RECOMENDAMOS
SANAR EL LINAJE FEMENINO: LAS HERIDAS QUE HEREDAMOS SIN DARNOS CUENTA | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
El ascenso resulta particularmente llamativo debido a su pasado dentro del sector oficial. Durante años formó parte del entorno del actual gobierno. Sin embargo, tras romper con el oficialismo, se posicionó como la principal figura opositora.
Un cambio crucial
La derrota no solo reconfigura la política interna de Budapest, sino que representa un revés directo para aliados internacionales como Donald Trump y Vladímir Putin. El desenlace electoral debilita la influencia de ambos líderes en Europa, especialmente en un contexto marcado por la guerra en Ucrania, donde Orbán había sido clave para frenar decisiones dentro de la Unión Europea.
En contraste, la victoria de Magyar fue recibida con respaldo por parte de la UE y el Reino Unido, que ven en el nuevo liderazgo una oportunidad para recomponer la relación con Hungría. Durante la administración actual, el país se había consolidado como uno de los principales focos de oposición a las políticas comunitarias dentro del bloque.
El partido Tisza obtuvo cerca del 52% de los votos, mientras que la coalición oficialista Fidesz-KDNP alcanzó poco más del 39%, quedando relegada a 56 escaños. En tanto, el Movimiento Nuestra Patria logró una presencia minoritaria con apenas siete curules. Tras conocerse los primeros resultados, Magyar reaccionó de inmediato con un mensaje breve en redes sociales: "Gracias".
El nuevo gobierno apunta a un acercamiento con la OTAN y las principales potencias europeas, alejándose de la órbita del Kremlin. Este giro podría fortalecer la cohesión del bloque europeo y redefinir el papel de la nación en el escenario internacional, en un momento clave para la estabilidad geopolítica del continente.























