Bolivia y EE. UU. retoman cooperación contra el narcotráfico tras romperse relaciones en gobierno de Evo Morales
La organización antidrogas ya apoya con pruebas del polígrafo a los policías antinarcóticos.
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El gobierno boliviano reactivó la colaboración con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico, luego de casi 18 años sin coordinación directa tras la expulsión de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en 2008. El viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano, confirmó que ya existe el desarrollo de investigaciones conjuntas, incluso antes de que la agencia reinstale una oficina en el país. Según el funcionario, el trabajo es constante y se mantiene en articulación diaria.
La relación bilateral en materia antidrogas se interrumpió durante el mandato de Evo Morales, quien decidió expulsar a la DEA tras denunciar una supuesta injerencia en asuntos internos. Desde entonces, mantuvo su propia estrategia, mientras continuaba siendo uno de los principales productores de cocaína a nivel mundial, junto con Colombia y Perú.
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Gobierno impulsa acercamiento
La actual gestión de Rodrigo Paz busca restablecer vínculos con EE. UU. y manifestaron su intención de que la DEA vuelva a operar de forma permanente en Bolivia. El objetivo es fortalecer las labores de inteligencia y mejorar la capacidad de respuesta frente a organizaciones criminales.
La cooperación incluye el intercambio de datos, apoyo en investigaciones y el uso de herramientas como pruebas de polígrafo aplicadas a agentes antinarcóticos. Además, el país ha iniciado una mayor coordinación con naciones de la región para enfrentar delitos vinculados al crimen organizado, en especial en zonas fronterizas.
Operativos conjuntos
En marzo, Bolivia se integró a una iniciativa regional promovida por Estados Unidos para combatir el crimen transnacional en América Latina y el Caribe.
Días después, una intervención permitió la captura en Santa Cruz del narcotraficante uruguayo, Sebastián Marset, considerado entre los más buscados del continente. El detenido fue entregado a autoridades estadounidenses, que lo trasladaron a su territorio para ser procesado por delitos relacionados con el tráfico de drogas y lavado de dinero.
Las autoridades también confirmaron que mantienen coordinación con Brasil para enfrentar a grupos criminales extranjeros que actúan en el este del país, como el Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital (PCC).
La reactivación de esta cooperación refuerza las acciones contra el narcotráfico mediante el trabajo conjunto con otros países.



























