Conoce la historia del abuelito que vende dibujos de sus nietas para darles de comer
Las niñas quedaron huérfanas de padre y el dinero no les alcanzaba para los gastos básicos. Ahora, él ha encontrado la forma de que ganen dinero mientras se divierten al mismo tiempo.

Mario Arnulfo Muñoz sale cada día a caminar por Guanajuato, en la región de León (México), con pinturas y dibujos en las manos. No son suyas y mucho menos de algún artista reconocido, sino de sus nietas. El anciano recorre las calles para vender las obras de arte de las pequeñas para así poder ayudarlas a conseguir dinero para vivir.
Hace más de cuatro años, el papá de las niñas falleció y quedaron solo bajo el cuidado de su madre. Con una escasa pensión y el dinero de otras labores independientes, la pequeña familia no lograba generar los ingresos necesarios para pagar su casa, ir al colegio o incluso comer. Fue en ese contexto que don Mario decidió salir a las calles para ofrecer los cuadros de sus nietas.
Video destacado
FASES DE LA LUNA: ¿QUÉ HACER EN CADA UNA PARA APROVECHAR SU ENERGÍA? | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL

Don Mario sale todos los días a las calles a vender los dibujos de sus nietas. Foto: Alberto Herrera/Facebook
“Mi hija Berenice quedó viuda hace unos cuatro años y medio. Mis nietas quedaron huerfanitas. Como mi hijo, el más grande, pinta, aprendieron con él”, relata el abuelo.
- Buscan voluntarios para vivir gratis en Islandia con tres comidas diarias y dos días libres a cambio de ayudar 32 horas por semana
- Gobierno de Lula anuncia la prohibición total de las apuestas: plataformas cerrarán el 6 de octubre y habrá reembolso de los saldos
Todos los días, Mario Muñoz pasa largas horas en la esquina de Adolfo López Mateos y Pradera mientras enseña a los conductores las piezas de arte que lleva consigo.
“Dibujitos baratos y para adornos”, vocifera el anciano, quien vende los artículos entre 100 y 200 pesos, para llamar la atención de posibles compradores.
El hombre solía vender diferentes productos en las plazas junto a su esposa, pero dejaron de hacerlo debido a que la ganancia no era la necesaria para los gastos que requerían sus nietas. Por ello, cada centavo que gana por la venta de los dibujos es destinado íntegramente a la madre de las niñas. Así, puede solventar los gastos de la escuela, ropa, alimentos e incluso para comprar los implementos necesarios para poder seguir pintando.
Mario Muñoz asegura que las niñas se divierten y lo toman como una actividad que les gusta. “Han hecho de todo: caballos, soles, paisajes, les gusta. Eso me hace feliz”, enfatiza.




































