Ernesto Cardenal y el día que fue rechazado por el papa Juan Pablo II
Karol Wojtyla no tuvo consideración con el militante sandinista y le prohibió ejercer su fe formalmente. Jorge Bergoglio le devolvió las facultades eclesiales en el 2013.
- El papa León XIV alerta avance de la extrema derecha en España: “Buscan ganar el voto católico”
- Trump dice que debe “participar” en la elección del próximo líder supremo de Irán, "como con Delcy Rodríguez" en Venezuela

Este domingo se dio a conocer el fallecimiento de Ernesto Cardenal a los 95 años. Fue uno de los opositores del régimen de Daniel Ortega en Nicaragua y militante sandinista, por lo que estuvo distanciado de la Iglesia nicaragüense ‘oficial’. Su afiliación al sandinismo hizo que hace 35 años el Papa Juan Pablo II le prohibiera administrar los sacramentos.
En marzo de 1983, Karol Wojtyla se encontraba en su gira por México y Centroamérica, por lo que también viajó a Nicaragua. Ahí, donde gobernaba el sandinismo a manos de Daniel Ortega, se encontraba Ernesto Cardenal, sacerdote y poeta que, además, era ministro de Cultura. Estos, con corrientes progresistas, iban en contra de un anticomunista Juan Pablo II que llegó de malo ánimos a Managua.
TE RECOMENDAMOS
TIPOS DE MAGIA: BLANCA, NEGRA Y ROJA — MITOS, RIESGOS Y VERDADES | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
PUEDES VER Coronavirus en España EN DIRECTO: toda la información sobre el virus de China minuto a minuto
“Bienvenido a la Nicaragua libre gracias a Dios y a la revolución”, fue la frase con la que se recibió al ‘Santo Padre’. Sumado a esto, las masas sandinistas arengaban “entre cristianismo y revolución, no hay contradicción”, cosa que Juan Pablo II no pudo aceptar. Es así que, cuando Cardenal se arrodilló ante el Papa y le pidió la mano para besársela, Wojtyla hizo un gesto y dijo: “Antes tiene que reconciliarse con la Iglesia”.

La foto que protagonizaron Ernesto Cardenal y Juan Pablo II que impactó al mundo. (Foto: AP Photo/Barricada, File)
Un año más tarde, Juan Pablo II impidió que Cardenal ejerciera de su fe de manera ‘oficial’, de modo que no tuvo opción de ‘volver’. Incluso, las puertas del Vaticano le fueron cerradas a él y a todos los que profesaban la teología de la liberación. Tras el fallecimiento de Karol Wojtyla y en ingreso de Benedicto XVI, las cosas no cambiaron.
PUEDES VER Banca en alerta: esperan nueva resolución del Tribunal de Justicia por préstamos hipotecarios
Sin embargo, con la elección de Jorge Bergoglio, en 2013, las cosas cambiaron. Al ver que sus ideas eran similares a las del Papa Francisco, le hizo llegar un libro. Tal fue su cercanía ideológica que Cardenal aseguró: “Me siento identificado con este nuevo Papa. Es mejor de como podríamos haberlo soñado”.
Ernesto Cardenal recibió la visita de Stanislaw Sommertag, nuncio apostólico de Nicaragua, quien le comentó que el perdón podría serle otorgado. Como muestra de ello, le ofreció que cuando ocurriera, le permitiera celebrar su primera misa juntos. Tiempo más tarde, recibió el anuncio oficial desde el Vaticano y retornó a su vida eclesial ‘formal’ y dejando atrás el episodio sostenido con Juan Pablo II.





















