Dos hermanos intentan desatorar un pozo, pero inhalaron gas tóxico y murieron asfixiados
Los médicos trataron de hacerle una reanimación cardiopulmonar a ambas víctimas, pero fue demasiado tarde.

Dos hermanos, identificados como Joaquín y Maximiliano Molas, de 19 y 22 años respectivamente, fallecieron por inhalar monóxido de carbono cuando intentaron desatorar un pozo con una motobomba con la intención de llenar una pileta en la localidad de Noetinger, Córdoba, en Argentina.
El hecho sucedió cuando las dos víctimas estaban con sus amigos y metieron una motobamba para sacar el agua. Uno de los fallecidos ingresó al pozo, pero se desvaneció por la llama del motor. Debido a ello, su hermano intentó rescatarlo porque no salía, pero también se desmayó.
Video destacado
FASES DE LA LUNA: ¿QUÉ HACER EN CADA UNA PARA APROVECHAR SU ENERGÍA? | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
Los amigos, que estaban acompañándolos, llamaron a los bomberos para que los puedan rescatar. Al llegar hasta el lugar de los hechos, ellos ayudaron a los agraviados con unas cuerdas y al rescatarlos, los llevaron hasta un hospital de la zona. Según informó Cadena 3, ambos murieron por una intoxicación con monóxido de carbono, a pesar que los médicos intentaron luchar por sus vidas con una reanimación cardiopulmonar.
- Buscan voluntarios para vivir gratis en Islandia con tres comidas diarias y dos días libres a cambio de ayudar 32 horas por semana
- Tesla pone en marcha la producción masiva de su camión eléctrico Semi: tendrá hasta 805 km de autonomía y fabricará 50.000 al año
El comisario de Noetinger, Marcelo Marín, manifestó para el citado medio que “los bomberos hicieron todas las maniobras necesarias para rescatarlos, pero cuando llegaron al dispensario local no pudieron sobrevivir”.
El monóxido de carbono, según Metrogas, es una sustancia tóxica que suele provocar en las personas: náuseas, vómitos, dolores de cabeza, desmayos y hasta la muerte. Este elemento dañino no tiene olor, color, sabor y no llegar a irritar los ojos.
Éste se produce cuando se queman materiales combustibles que tienen carbono, como, por ejemplo: la gasolina, el gas, querosene, madera y el petróleo.





































