¡ELISA TOKESHI LO REVELA TODO! La escritora cuenta cómo admitir sus problemas con el alcohol y las drogas cambió su vida
La artista presentó en la Feria del Libro su primera novela, Borderline sagrada, que tiene relación con su propia historia.
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Elisa Tokeshi ha construido una carrera ligada a distintas expresiones artísticas, desde la música y la escritura hasta la pintura y la creación de contenido en redes sociales. La joven artista peruana, de 27 años, ha convertido sus experiencias personales y procesos de cambio en parte de su propuesta creativa, conectando con una comunidad que sigue de cerca sus proyectos y reflexiones.
Recientemente, dio un nuevo paso en su trayectoria al presentar en la Feria Internacional del Libro de Lima (FIL Lima) 'Borderline sagrada', una publicación que amplía su faceta como escritora y recoge parte de ese universo personal que también plasma en otras disciplinas. Con este lanzamiento, continúa explorando nuevas formas de contar su historia y compartir su mirada sobre la vida.
¿Cómo logras compartir aspectos personales sin sentir constantemente que te están juzgando?
Siempre he sido una persona muy abierta y muy para afuera. Mi personalidad ha sido así desde hace mucho tiempo, entonces cuando empecé a tener una relación más pública a través de Instagram fue algo bastante natural. Ahora hay más gente que me sigue y puede sentirse un poco más fuerte, pero tengo el privilegio de no pensar demasiado en que me están juzgando. Sí leo los comentarios, pero si alguien escribe algo muy feo, lo bloqueo. Pienso: “Bueno, ya nunca me va a ver el perfil”. Y si se crea otra cuenta para seguir viéndome, hasta lo considero un halago.

Elis Tokeshi en la presentación de su libro en la FIL.
Acabas de publicar un libro. ¿Cuánto de la historia nace de tus propias experiencias?
El proceso comenzó escribiendo todo lo que había vivido. Fue como construir un bloque de mármol con mis experiencias. Primero salió de una manera bastante catártica y, cuando ya estaba todo escrito, comenzó la parte creativa: transformar la historia, cambiar personajes, pulir y editar. Creo que la edición fue la etapa que más disfruté porque ahí pude empezar a separar a Julieta, el personaje, de mi propia vida. Primero hice ese trabajo sola y después lo trabajé con Lucía Patsias, editora del libro en Planeta.
¿Siempre supiste que querías publicar un libro físico?
Sí. Desde que empecé a escribirlo sabía que quería publicarlo de la manera convencional. Tener un libro físico era un sueño. Cuando dejé el alcohol sabía que quería escribir uno y, de hecho, escribir fue algo que me ayudó mucho a atravesar ese momento de estar sobria por primera vez.
En el libro abordas también las adicciones. ¿Qué le dirías a alguien que está intentando salir de una situación similar?
No creo que exista un único camino. Cada persona debe encontrar su propia manera de salir, pero definitivamente recomiendo buscar ayuda y exteriorizar lo que está pasando. Para mí, decir “tengo un problema con el alcohol, con las drogas” hizo que todo empezara a ser más fácil. Mientras uno está en negación y todo ocurre internamente, la lucha es muchísimo más difícil.
¿El momento frente al espejo que aparece en el libro tiene relación con tu propia historia?
Sí. Hay muchas cosas en las que me parezco a Julieta, especialmente ese momento. Es cuando ella decide finalmente cambiar su vida. Para mí también existió ese momento, cuando dejé el alcohol y decidí empezar a escribir el libro.
¿Qué consejo darías a alguien que quiere escribir, pero no sabe cómo comenzar?
Que no piense que debe escribir sobre algo en particular. Puede empezar simplemente con lo primero que se le pase por la cabeza. Mi diario es casi una imagen textual de lo que está ocurriendo en mi mente. Cuando escribo literatura, poemas o canciones también soy muy impulsiva. Primero sale todo y después viene la edición.

Mafe Delgado fue la encargada de liderar la presentación de Elisa.
Has hablado abiertamente de una etapa complicada con el alcohol y las drogas. ¿Cómo te describirías hoy?
Soy una persona muy agradecida. Tengo 27 años y pasé buena parte de los últimos diez años entre estudiar, dejar de estudiar y tener una mala relación con el alcohol y las drogas. Hace tres años y medio dejé por completo el alcohol y la marihuana. Actualmente estudio pintura. También soy músico; antes estudié música, pero en ese momento gestionaba muy mal mi relación con las drogas y el alcohol y terminé alejándome de la carrera. Durante mucho tiempo fue un gran arrepentimiento, aunque ahora pienso que también me permitió construir una relación diferente con mis canciones.
Hoy me considero una persona muy extrovertida y alegre. De niña era sorprendentemente tímida. Después de haber pasado tanto tiempo sintiéndome triste y bajoneada, ahora me siento mucho más estable.
¿Cómo ves actualmente la escena artística peruana?
Le tengo mucha fe. No la veo solamente como una escena local, sino como algo que puede crecer muchísimo y llegar afuera. Mucha gente me pregunta si quiero irme del país y no. Me gustaría poder hacerlo desde aquí y demostrar que es posible. Sobre todo, creo mucho en las mujeres músicas peruanas. Veo muchas ganas de comerse el mundo. Hace diez años, cuando recién empezaba, casi nadie escuchaba música peruana y ahora existe más interés. TikTok también ha abierto nuevas posibilidades para que la gente descubra artistas. Eso me da muy buena vibra.
¿Hay algo de ti que no te guste?
Hoy no me siento capaz de decir algo. He aprendido que las cosas que antes podían disgustarme simplemente me hacen humana. Los humanos somos impulsivos, resentidos, dramáticos y cometemos errores. Hace tres años y medio probablemente habría podido escribir una lista enorme, pero ahora tengo una muy buena relación conmigo.
























