Seis de cada 10 empresarios industriales no invertirá en los próximos tres meses: ¿cuáles son sus mayores preocupaciones?
En comparación con diciembre pasado, donde el 61% tenía planes de inversión, ahora la mayoría muestra cautela ante el incremento de costos de insumos . Los sectores vinculados al comercio exterior enfrentan mayores riesgos por la desaceleración de la demanda internacional.
- Arancel del 50% a manufacturados de cobre en Perú tendría "impacto limitado" en exportaciones: las razones detrás del ajuste
- Gobierno de Perú se endeuda para modernizar Base Naval: pidió un préstamo por más de S/4.000 millones

La incertidumbre política asociada al actual proceso electoral, sumada a factores externos como el encarecimiento de insumos, conflictos internacionales y choques climáticos, ha llevado a que el 57% de los empresarios industriales decida no invertir en los próximos tres meses, según la más reciente Encuesta de Opinión Industrial (EOI), elaborada en marzo de 2026 por el Instituto de Estudios Económicos y Sociales (IEES) de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI).
El problema, advirtió, es que la cautela también se ha trasladado al empleo. “En diciembre, el 53% decía que iba a contratar personal; ahora solo el 35% mantiene esa intención. Es decir, casi un 65% de empresas no realizará nuevas contrataciones”, indicó.
TE RECOMENDAMOS
ELECCIONES 2026: ¿FRAUDE ELECTORAL? Y CONTEO DE VOTOS RÁPIDOS EN VIVO | QUE NO SE TE OLVIDE

Expectativas de los empresarios sobre su sector.
PUEDES VER: Elecciones 2026: solo 4 de los 34 planes de gobierno proponen una estrategia para industrializar el Perú

El director institucional del gremio, Antonio Castillo, explicó a La República que hay un cambio de ánimo empresarial si se compara con los resultados de finales del año pasado. “En diciembre, el 61% de los empresarios nos decía que iba a invertir y solo un 39% que no lo haría. Hoy esa situación se ha revertido”, señaló.
Castillo precisó que este desentusiasmo inversor responde a una combinación de factores internos y externos que se han intensificado en el primer trimestre del año. “El año pasado no teníamos la incertidumbre que hoy genera el fenómeno de El Niño, ni el impacto tan fuerte de los conflictos internacionales, especialmente en Medio Oriente, que han elevado considerablemente los costos de producción”, explicó.

Antonio Castillo, director institucional de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI).
Entre los principales shocks externos, el directivo detalló el fuerte incremento de precios de insumos estratégicos para la industria. “El precio del petróleo se ha incrementado 47% entre el 27 de febrero y el 9 de abril. La urea ha subido 50,6% y los insumos para el sector plástico se han encarecido en 32,4%”, afirmó. A ello se suma el aumento de los costos logísticos: “Los fletes también se han elevado en torno al 28%”.
A este escenario se agrega el componente político. “Si a los mayores costos le sumas el tema electoral y la forma como se ha presentado en el último mes, indudablemente se ve afectada la inversión privada”, sostuvo Castillo.
Pese al freno en las decisiones de inversión de corto plazo, la SNI resaltó que las expectativas económicas no son del todo negativas. De acuerdo con el estudio, cerca del 70% de los empresarios considera que su sector crecerá o se mantendrá estable en los próximos meses. “Todavía hay empresarios que creen que su sector va a crecer, otros que estará igual. Solo un 22% nos ha dicho que podría haber una caída, lo que indica que el mercado sigue mostrando señales de dinamismo”, explicó el representante del gremio.
Sectores vinculados al comercio exterior más expuestos a esta desaceleración
Según la SNI, los rubros más expuestos a esta desaceleración en las inversiones son aquellos vinculados al comercio exterior. “Nos preocupa especialmente el frente externo, porque las empresas exportadoras enfrentan una desaceleración de la demanda internacional, cambios en aranceles e incrementos de costos”, manifestó Castillo.
En particular, mencionó a los sectores exportadores de bienes de consumo, altamente sensibles a la inflación en mercados como Estados Unidos. “Si se reduce el poder de compra en esos países, el impacto es directo sobre nuestras exportaciones”, explicó. También advirtió riesgos para sectores con alto componente de transporte y para la agroindustria, debido al aumento de insumos agrícolas.
No obstante, aclaró que no todo se explica por el escenario electoral. “No es solo un factor político; son factores externos e internos de costos que están afectando la operatividad de las empresas”, remarcó.
PUEDES VER: Sunat amplía plazo hasta abril de 2027 para que los contribuyentes mejoren su calificación tributaria

A corto plazo, la paralización parcial de inversiones podría impactar las proyecciones macroeconómicas. El Banco Central de Reserva había estimado un crecimiento de 9% de la inversión privada, cifra que podría ajustarse a la baja. Sin embargo, Castillo recordó que algunos sectores mantienen un buen desempeño. “En febrero, la inversión minera creció 47% y las importaciones de bienes de capital aumentaron cerca de 38%. La economía venía con un ritmo importante”, dijo.
Asimismo, destacó que continúan invirtiendo sectores ligados a infraestructura, bienes de capital, defensa, y algunas líneas de exportación regional. “Incluso el sector metalmecánico tiene potencial en los mercados internacionales y esperamos que siga creciendo”, agregó.
De cara al próximo gobierno, la SNI planteó una agenda urgente para recuperar la confianza empresarial. “La principal medida debe ser una desregulación de la economía. Hemos identificado cerca de 280 trabas a nivel nacional, regional y municipal que dificultan la inversión, especialmente de las micro y pequeñas empresas”, señaló Castillo.
Además, pidió medidas sectoriales específicas para reactivar líneas de producción en rubros como textil-confecciones, pesca para consumo humano directo e industria de defensa, así como un fuerte impulso al desarrollo de infraestructura.
“Con un plan de reactivación claro, el Perú tiene la oportunidad de convertirse en un hub logístico sudamericano. Las expectativas pueden ser buenas si se logra estabilidad y predictibilidad”, concluyó.


































