Oro en máximos históricos: Hay espacio para que el BCRP incremente sus reservas, ¿para qué?
Inmóvil. El Banco Central de Reserva descartó aumentar reservas de oro pese a su precio récord. Economistas señalan que con mantener solo 5% en oro se pierde un costo de oportunidad al no diversificar, por lo que piden revisar composición.
- Meta del MEF sin cumplirse: economía habría cerrado el 2025 a lo mucho en 3,4%, según el Banco Central de Reserva
- BCR: Perú mantiene casi 29 años con inflación baja, por debajo del 10% anual, y lidera la estabilidad monetaria más larga en la región

El voraz repunte del precio del oro en los mercados internacionales (esta semana rompió por primera vez la barrera de los US$4.600) ha puesto bajo la lupa la estrategia del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) respecto a la composición de las reservas internacionales—fondo de emergencia para enfrentar crisis financieras y choques externos— que al cierre del año alcanzaron los US$89.321 millones, el mayor nivel de su historia.
Escucha la noticiaTexto convertido en audio
La autoridad monetaria, presidida por Julio Velarde, descartó elevar su participación en oro y ha defendido su enfoque conservador. Sin embargo, economistas consultados por este diario advierten que el país podría estar perdiendo una oportunidad para diversificar riesgos y fortalecer el respaldo real de sus activos externos en un escenario de cambios globales cada vez más incierto.
TE RECOMENDAMOS
PETRÓLEO Y VENEZUELA TRAS LA INTERVENCIÓN: QUÉ PUEDE PASAR CON LOS PRECIOS DEL CRUDO | #ECONOW
PUEDES VER: Petroperú: Trabajadores anuncian paro nacional de 72 horas por privatización de la petrolera

Desde marzo del 2024, el precio del oro se ha más que duplicado. De cotizar alrededor de US$2.300 la onza, pasó a ubicarse por encima de los US$4.000 en promedio y, según estimaciones de diversas consultoras internacionales, podría alcanzar los US$6.000 hacia fines de este 2026. Este comportamiento contrasta con el del dólar, que ha mostrado una tendencia de debilitamiento frente a otras monedas y activos reales.
Pese a ello, el BCRP ha reiterado que no evalúa incrementar sus tenencias de oro, que actualmente representan alrededor del 5% de las reservas internacionales, equivalentes a unas 34,6 toneladas, una proporción que se mantiene prácticamente sin cambios desde hace más de 15 años.
PUEDES VER: Fitch retira calificación a Petroperú y trabajadores denuncian un quiebre inducido desde el Gobierno

Para el gerente general del BCRP, Paul Castillo, el rol de las reservas no es maximizar ganancias, sino actuar como un seguro frente a crisis. "Las reservas internacionales son medios de pago para poder utilizarse en caso de emergencia en los mercados financieros globales. Entonces, tienen que usarse activos que tengan muchísima aceptabilidad", explicó recientemente. En esa línea, precisó que los activos deben ser, en primer lugar, seguros; en segundo lugar, líquidos; y recién como tercer criterio, rentables.
"Deshacerse de un activo que es menos líquido es mucho más costoso. Para tener una idea, el dólar transa 22 veces más en un día que el oro. O sea, es un activo mucho más líquido", sostuvo Castillo. En su opinión, el oro puede ganar valor en determinados contextos, pero no es el instrumento más adecuado para responder a una emergencia financiera inmediata. "Es como si nos hubiéramos comprado una casa y hay una burbuja inmobiliaria. Vamos a ganar valor, pero no nos sirve para una emergencia", remarcó.
Economistas cuestionan la apuesta del BCRP frente al auge del oro
Sin embargo, para Armando Mendoza, economista e investigador, ello no implica que la composición actual de las reservas no deba revisarse. "Viendo la evolución del oro en los últimos años y lo que se espera hacia adelante, sí hay largamente una oportunidad perdida, que se sigue perdiendo", señaló. Según explicó, si el BCRP hubiera incrementado gradualmente sus tenencias de oro en años previos, "automáticamente esa reserva tendría hoy mucho más valor en términos de la moneda internacional".
Aunque es enfático en marcar distancia con el argumento puramente financiero. "No me compro el argumento de que sea porque estamos perdiendo plata o rentabilidad. Esa es la mentalidad de un inversionista privado o de un timbero en la bolsa", afirmó. A su juicio, la discusión debe centrarse en la seguridad y la estabilidad de las reservas, no en maximizar ganancias.
En una línea más crítica, el economista e investigador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), Jorge Manco Zaconetti, considera que el enfoque del BCRP responde más a una convicción ideológica que a una lectura realista del contexto internacional. "El BCR está alineado a las políticas de los Estados Unidos. Tenemos el 95% de las reservas en activos referidos al dólar", señaló. A su juicio, ello expone al país a un riesgo innecesario en un escenario de debilitamiento del dólar y creciente endeudamiento del gobierno estadounidense.
Zaconetti sostiene que el Perú enfrenta un claro "costo de oportunidad" por no haber incrementado sus reservas en oro entre el 2022 y el 2025. "En lugar de tener 34 toneladas, podríamos tener 50 o 60”, afirmó.
El economista recuerda que el país es un importante productor de oro, con exportaciones que bordean los 6,8 millones de onzas anuales. No obstante, la producción fiscalizada registrada por el Ministerio de Energía y Minas no supera los 3,8 millones de onzas, una brecha que, según Manco Zaconetti, se arrastra desde el 2004. "Ese desbalance cada vez se hace más grande", advirtió.
Armando Mendoza coincide en que la alta concentración en bonos del Tesoro de Estados Unidos ya no es tan incuestionable como antes. "Todos los activos financieros se basan en el principio de la confianza. Si le quitas eso, no valen nada", explicó. Si bien reconoce que históricamente los bonos estadounidenses han sido considerados el activo más seguro del mundo, advirtió que "en los últimos tiempos se observa una creciente incertidumbre respecto a la deuda norteamericana", influida tanto por factores como por la política económica y fiscal del gobierno de Donald Trump.
"Lo que se está observando es que países como China y Japón están empezando a reducir su exposición a los bonos del Tesoro", señaló Mendoza, quien añadió que este proceso no implica el colapso del dólar, pero sí un movimiento gradual de diversificación de activos a nivel global. "El escenario ya no es el mismo que hace 10 o 20 años", remarcó.
Desde esta perspectiva, considera que el oro cumple un rol especial dentro de las reservas. "El oro es el activo de última reserva. Si tú quitas la confianza en los papeles, lo último que conserva valor es el oro", afirmó. Por ello, sostuvo que mantener solo un 5% de las reservas en este metal "debería ser revisado", aunque aclaró que ello no implica abandonar el dólar ni los bonos, sino diversificar de manera prudente.
Desde el BCRP, en tanto, se sostiene que el Perú ya se encuentra entre los países de la región con mayor proporción de oro en sus reservas dentro del esquema de metas de inflación. Según el ente emisor, Chile, México, Brasil y Colombia mantienen tenencias de oro que van de 0% a 5,1% de sus reservas internacionales.
Reservas para Reactiva Agrícola
Para Manco Zaconetti, el incremento del valor del oro no solo habría fortalecido el respaldo externo del país, sino que también podría haber ampliado el espacio fiscal para la aplicación de políticas contracíclicas o de apoyo productivo. Según explicó, contar con un respaldo externo más sólido permitiría diseñar mecanismos de estímulo similares a un “Reactiva agrícola”, orientados a pequeños productores del mercado interno que hoy enfrentan fuertes caídas de precios y venden a pérdida, sin comprometer la estabilidad macroeconómica ni recurrir a un uso irresponsable de las reservas.
"Así como en el 2020 se financió Reactiva Perú con más de S/60.000 millones, una medida absolutamente keynesiana, hoy esos recursos podrían servir para un Reactiva 2 enfocado en la agricultura familiar”, planteó.
Zaconetti advirtió que los pequeños agricultores que producen papa, cebolla o maíz para el mercado interno carecen de apoyo estatal, a diferencia de los agroexportadores o de los productores de Estados Unidos y Europa, donde existen esquemas de subsidios. En ese sentido, sostuvo que fortalecer las reservas en activos reales como el oro podría contribuir a una mayor autonomía económica y alimentaria del país.
“Así como luchamos por la autonomía energética, también tenemos que luchar por la autonomía alimentaria”, afirmó.
El economista insistió en que una posición externa más robusta otorgaría mayor margen para políticas contracíclicas, similares a Reactiva Perú, pero esta vez orientadas al mercado interno y a la agricultura familiar. “La agricultura tradicional es el patito feo del modelo. Millones de pequeños agricultores que producen papa, cebolla o maíz no reciben ningún apoyo del Estado, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos o Europa”, remarcó.
Finalmente, recordó que la Ley Orgánica del Banco Central de Reserva autoriza a la entidad a comprar y vender divisas, oro y plata sin necesidad de una ley del Congreso, al tratarse de una decisión estrictamente técnica. “La estabilidad del BCR ha sido una fortaleza, pero también puede convertirse en una debilidad si se continúa operando con el mismo esquema de hace treinta años, ignorando que el escenario internacional ha cambiado”, concluyó.






















