Descubren una botella de bronce sellada en una tumba china de 2.300 años: aún contenía cerveza bien conservada
Los análisis revelaron ingredientes como mijo, trigo y cebada, además de células de levadura, lo que sugiere un avanzado conocimiento de fermentación.
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Un equipo de arqueólogos halló una botella de bronce sellada en una tumba del antiguo estado de Qin, en China, que todavía conservaba una bebida alcohólica elaborada con cereales tras permanecer enterrada durante aproximadamente 2.300 años. El descubrimiento, realizado en el cementerio de Shanjiabo, permitió a los investigadores analizar el contenido del recipiente y obtener nuevas evidencias sobre las técnicas de elaboración de cerveza utilizadas durante ese período.
La botella fue encontrada en la tumba M39, situada cerca de la Gran Muralla de Qin, y contenía alrededor de 3,5 litros de un líquido excepcionalmente bien preservado gracias al sistema de sellado empleado en la antigüedad. Los resultados del análisis fueron publicados en la revista Journal of Archaeological Science: Reports.
Un análisis confirmó que se trataba de una antigua bebida de cereales
Los científicos estudiaron el líquido, de color azul verdoso pálido y sin olor, para determinar su origen. El análisis identificó más de 2.400 compuestos químicos, una cantidad muy superior a la encontrada en las muestras de suelo tomadas como referencia.
Según los autores, esta diferencia demuestra que el contenido no era agua filtrada al interior del recipiente con el paso del tiempo. “El gran número de compuestos, muy superior al de la muestra de suelo de control, indicó que el líquido conservado en el recipiente M39:5 no era simplemente agua subterránea infiltrada, sino un auténtico residuo orgánico antiguo”, escribieron. “El líquido probablemente era una bebida alcohólica”.
Los análisis también revelaron elevadas concentraciones de ácido láctico y ácido oxálico, además de azúcares, aminoácidos, ácidos grasos y otros compuestos característicos de una bebida fermentada elaborada con cereales. Asimismo, los investigadores identificaron restos de mijo, trigo y cebada, junto con 8.571 células de levadura conservadas, evidencia de un sofisticado proceso de fermentación.
Una técnica de elaboración desconocida hasta ahora
Otro de los hallazgos más relevantes fue la identificación de una combinación de ingredientes y un iniciador de fermentación que no había sido documentado previamente en registros históricos. La mezcla de mijo, trigo o cebada y un fermento especializado sugiere que los cerveceros del estado de Qin dominaban métodos avanzados para producir bebidas alcohólicas.
“Este estudio proporciona evidencia arqueológica de las prácticas de elaboración de cerveza del pueblo Qin, reflejando directamente una auténtica tecnología de fabricación, el uso de diversos cereales e incluso un eficaz método de sellado”, señalaron los investigadores.
El excelente estado de conservación también se explica por la forma en que fue cerrada la botella. Los antiguos fabricantes sellaron la abertura con una tela y aplicaron una mezcla de barro y materiales orgánicos, un sistema de doble sellado que también se utilizaba en los cementerios de la época. Gracias a este método, la bebida permaneció protegida durante más de 2.000 años, lo que ofrece una oportunidad excepcional para comprender las tradiciones cerveceras de una de las civilizaciones más influyentes de la antigua China.




















