Científicos chinos crean un nuevo tipo de madera capaz de generar electricidad hasta en lugares de completa oscuridad
El dispositivo chino, diseñado a partir de madera de balsa, logra suministrar hasta 0,65 voltios de tensión eléctrica una vez que cesa el estímulo lumínico.
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Investigadores de la Kunming University of Science and Technology y la Guangdong University of Technology, en China, diseñaron un tipo de madera modificada capaz de captar y transformar la radiación solar en electricidad de manera continua, incluso durante la completa oscuridad. Este hallazgo, presentado en la revista Advanced Energy Materials, resuelve el obstáculo crítico de las energías renovables: la intermitencia provocada por la falta de sol. La estructura integra funciones de almacenamiento térmico y fotovoltaico en una plataforma única, lo que optimiza la eficiencia del sistema sin recurrir a equipos externos voluminosos.
Esa innovación tecnológica simplifica el aprovechamiento energético al unificar procesos que antes dependían de capas complejas y baterías independientes. Según los responsables del proyecto, la arquitectura lograda representa una solución 'escalable y respetuosa con el medio ambiente' destinada a la captación térmica avanzada. Al utilizar recursos biológicos procesados, el estudio propone un cambio de paradigma hacia infraestructuras sostenibles que garantizan el suministro eléctrico constante bajo estándares ecológicos rigurosos.
¿Cómo científicos chinos crearon ese nuevo tipo de madera?
La madera de balsa constituye el cimiento de este avance gracias a su peso mínimo y una organización interna de microcanales alineados. Esa configuración natural permite una gestión térmica eficiente y ofrece el espacio necesario para integrar diversos elementos funcionales. Mediante un proceso químico, los científicos eliminan la lignina, el polímero que otorga dureza y tono al tronco, lo cual eleva la porosidad estructural por encima del 93%.
Tras obtener esta red de superficies reactivas, el equipo reviste los poros con fosforeno negro, un derivado del fósforo que destaca por su captura de luz en múltiples longitudes de onda. Como este compuesto es sensible al oxígeno, se aplica una protección de ácido tánico e iones de hierro que funciona como un 'escudo frente a la oxidación'. Esta fase técnica resulta crucial para garantizar la durabilidad del dispositivo bajo condiciones ambientales reales.
El desarrollo culmina con la integración de nanopartículas de plata que potencian la absorción lumínica y un tratamiento superficial de hidrofobicidad extrema. Dicha modificación brinda un ángulo de contacto con el agua de unos 153°, cifra que impide la adherencia de líquidos de forma total. Gracias a estas innovaciones, el material transforma la biomasa forestal en una herramienta de alta tecnología capaz de repeler la humedad mientras recolecta energía solar.
¿Cómo produce energía solar y electricidad incluso en la oscuridad?
Esta tecnología innovadora integra ácido esteárico en la estructura de la madera, un componente capaz de gestionar la energía térmica mediante transiciones de estado. Al recibir radiación, el material se funde para acumular calor y, posteriormente, lo emite de forma progresiva durante el enfriamiento. Gracias a dicha propiedad, el sistema sostiene el gradiente térmico necesario para que un generador termoeléctrico produzca corriente de manera ininterrumpida tras el ocaso.
En ensayos con niveles de irradiación estándar, el objeto tratado registró una eficiencia de conversión superior al 91%. El dispositivo logra suministrar hasta 0,65 voltios de tensión eléctrica una vez que cesa el estímulo lumínico, validando su capacidad operativa en entornos oscuros.
Conclusiones y advertencias de los investigadores chinos
Los científicos del proyecto proponen una solución disruptiva: integrar la captación lumínica, el almacenamiento térmico y la conversión termoeléctrica en un compuesto único. Esta sinergia tecnológica busca eliminar las barreras de la intermitencia solar y permite prescindir de acumuladores externos.
No obstante, el equipo de expertos reconoce que el tránsito hacia la manufactura masiva presenta obstáculos técnicos críticos actualmente. La viabilidad comercial depende de procesos industriales que garanticen una exactitud nanométrica en los revestimientos y una resistencia estructural prolongada ante el clima. Al respecto, los autores señalan que el éxito futuro requiere 'asegurar la durabilidad de estas estructuras en condiciones reales de uso', un paso fundamental previo a su implementación en el mercado energético.
































