Una estudiante universitaria crea prototipo de esmalte que convierte la uña en un lápiz para pantallas táctiles
Manasi Desai y su profesor, Joshua Lawrence, solicitaron una patente provisional tras probar más de 50 fórmulas, aunque aún persisten desafíos en durabilidad y estética del producto dentro de la investigación.
- La NASA anuncia un ambicioso plan de US$20.000 millones para construir una base en la Luna y acelerar su regreso en 2028
- Científicos de Singapur mezclan hojas de mango y magnesio para crear un metal resistente que amortigua vibraciones

Manasi Desai, estudiante de química cosmética en el Centenary College de Louisiana, creó un innovador esmalte que convierte las uñas en lápices táctiles para pantallas, diseñado con la finalidad de ayudar a las personas con dificultades para usar sus teléfonos modernos.
Desai, junto con su supervisor de investigación, el profesor asociado Joshua Lawrence, desarrolló el prototipo bajo una característica transparente y no tóxica. “Se puede aplicar sobre cualquier manicura”, explicó la universitaria. Además, se detalla que el barniz logró, junto a su función principal, el no reducir su presencia estética.
Invento que genera una facilidad táctil
Cabe indicar que las superficies inteligentes siguen siendo difíciles de usar en algunos casos, especialmente en individuos con callosidades, uñas largas, manos secas o guantes. “Los químicos estamos aquí para resolver problemas y mejorar el mundo”, explicó Lawrence, supervisor del proyecto en el Centenary College de Louisiana.
Según explica el informe, este fenómeno, también conocido como "dedo zombi", impide que la pantalla registre el toque debido a que la piel de las yemas de los dedos bloquea el flujo necesario en la interacción, un problema que Consumer Reports destacó en 2015.
Como se conoce, las pantallas táctiles de teléfonos y tabletas funcionan mediante un principio de capacitancia, donde un campo eléctrico se interrumpe cuando un enlace toca la superficie. Sin embargo, existen partes en las extremidades que son no conductores y que no registran el toque, como es el caso de áreas afectadas por las condiciones antes descritas.
Una mejora de intentos anteriores
Desai y Lawrence probaron más de 50 aditivos con 13 esmaltes transparentes comerciales. Descubrieron que la combinación de taurina, un aminoácido, y etanolamina, un aminoalcohol, permitía que la uña funcionara como un conductor.
La nueva fórmula funciona mediante un proceso ácido-base, donde una parte dona protones y la otra los acepta, lo que genera un intercambio similar a la movilidad iónica en la piel, permitiendo la interacción con la pantalla. El esmalte aún no tiene la durabilidad deseada, ya que pierde eficacia rápidamente, lo que retrasa su ingreso al mercado.
Aunque el acabado actual es áspero y poco estético, ya han presentado una solicitud de patente provisional. "Tenemos una buena prueba de concepto, ¡pero aún queda mucho trabajo por hacer!", comentó el docente.
























