Denuncian deficiencias en guardia nocturna del hospital de Mala por reducción de personal
Ante el recorte del personal sanitario que agrava los problemas ya existentes, el alcalde de ese distrito, Julio Marquinho Espichán, advierte que convocará a la población para organizar movilizaciones. Y es que, incluso, pacientes se han visto obligados a pagar combustible para que ambulancia los pueda referir otro centro asistencial.
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La crisis en el sistema de salud pública suma un nuevo capítulo. Julio Marquinho Espichán Asín, alcalde del distrito de Mala, provincia de Cañete, región Lima, advierte que el recorte de personal sanitario agrava los problemas ya existentes por falta de recursos y no descartó convocar a la población para organizar movilizaciones.
El problema, según especialistas, es que en hospitales como este se trata de personal clave para la operatividad, en medio de una crisis que ya se arrastra por la falta de recursos.
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“Va a haber algunos servicios que van a disminuir (aún más) la atención de lo poco que quedaba de consulta y emergencias. Da la impresión de que no tienen idea de lo que hacen”, dijo un médico que prefirió no divulgar su nombre.
“Quiero dejar constancia de que hemos agotado la vía formal, a través de documentos y con visitas diversas e inopinadas al Centro de Salud de Mala y donde he constatado la ineficiencia de la guardia de noche, esto debido a la reducción del personal”, dice el alcalde de Mala.
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Asegura que los alcaldes de la zona norte de Cañete se han entrevistado con el director de la RIS Chilca Mala, Gregorio Guerra, con quien han asumido compromisos, pero sin mayor resultado. “Parece una burla”, añade el burgomaestre.
El Centro de Salud de Mala es la contención de la zona norte de Cañete, por su funcionamiento de 24 horas, tan es así que se recibe a pacientes de los diversos distritos. Y no únicamente durante la noche, en sus visitas Espichán Asín ha constatado que también durante el día se atienden pacientes de otros distritos.
“En una de mis visitas inopinadas de noche, encontré un sólo médico en atención, y este atendía tres emergencias médicas, tres emergencias obstétricas. La obstetra de turno había salido de emergencia con una enfermera con referencia al hospital Rezola”, señaló con tono de preocupación.
La situación, sin embargo, se viene agravando por falta de combustible, los pacientes en la emergencia del último martes se han visto en la necesidad de pagar el combustible del traslado en ambulancia, denunció.
El alcalde se quejó por la falta de cobertura de plazas por cese, traslados y licencias.
“Hago un llamado a los concejeros regionales José Antonio Caico y Blanca Vicente Prada a tomar cartas en el asunto la salud no puede ser postergada”, agregó el burgomaestre quien, como presidente del Comité de Salud de Mala, de no encontrar soluciones inmediatas aseguró que convocará a la población para exigir el derecho a la salud.
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Y es que en marzo, el director de la Red de Salud Chilca–Mala, Gregorio Guerra, aseguró ante los alcaldes de Mala, San Antonio, Calango y Santa Cruz de Flores que se respetaría la permanencia total del personal de guardia nocturna en el centro de salud de Mala.
Sin embargo, sí se ejecutó el recorte de personal. Esta situación es sumamente grave, porque el Centro de Salud de Mala es el único establecimiento en toda la zona norte de Cañete que atiende partos, además de recibir una alta demanda de pacientes por diversas enfermedades.
Reducir personal en estas condiciones no solo es irresponsable, es poner en riesgo vidas humanas.
Y mientras tanto, la excusa sigue siendo la misma: falta de presupuesto. “¿Qué han hecho con los recursos que antes sí alcanzaban? La población merece respeto, pero, sobre todo, una atención de salud digna y segura”, se quejó, indignada, una mujer de 63 años, extrabajadora de ese centro de salud.
































