La Línea 111 y su importancia en la lucha contra la extorsión
Línea telefónica ha permitido desarticular bandas criminales dedicadas a ese delito. Sin embargo, las víctimas aseguran que sus denuncias no son atendidas. Para la Defensoría del Pueblo, el procedimiento es insuficiente, pues solo se da orientación.
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Para atrapar a Los Murcis de Ventanilla, una banda criminal vinculada a la extorsión de empresarios del sector construcción y de obras públicas, la Policía organizó un operativo en el lugar donde se sospechaba que se ocultaban los hampones. La elección de la zona donde se haría el procedimiento no fue al azar. La información clave para dar con los delincuentes fue aportada por una persona que llamó a la Central de Emergencia 111.
Toda la información recepcionada por esa línea telefónica gratuita fue trasladada de inmediato al equipo especial de la División de Investigaciones de Extorsiones, que inició los protocolos de acción para investigar, estar alertas y gestar la desarticulación de esa mafia. Así cayeron Henry Camacho, Rubén Papuico Rodríguez y Pedro Huzco Villavicencio.
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El coronel Víctor Revoredo confirmó que los detenidos tienen un “amplio prontuario criminal” y serían responsables de diversos actos cometidos mediante amenazas y cobros ilegales a empresarios. “Una denuncia a la central 111 fue clave”, indicó. Pero no todo funciona así. El año pasado, el propietario de una pollería situada en la Av. Canadá, en San Borja, fue víctima de extorsión. Denunció y los policías le dijeron: “Bloquéalo y ya está, ellos hacen a todo el mundo así y no pasa nada”, contó el empresario. Sin embargo, los extorsionadores cumplieron con sus amenazas y detonaron un explosivo en la puerta de su negocio. “Así bloquees, no hay padrino que valga”, fue el mensaje que recibió luego.
Cansado de esta situación, llamó a la Línea 111 pensando que lo atenderían de inmediato. Realizó varios intentos, pero nunca fue atendido.
Cifras son de espanto
Las cifras demuestran que las medidas adoptadas para enfrentar la criminalidad no están funcionando. De acuerdo al Sistema de Denuncias Policiales, de enero a noviembre del 2025 las extorsiones en el país se incrementaron a 25.196 denuncias, es decir, hubo un aumento de 5.74% con respecto al mismo período del año 2024 (16.075).
Es decir, creció en casi 9.121 casos. Sin embargo, esa estadística podría aumentar si se toman en cuenta las denuncias registradas por el Ministerio Público: 27.029 casos. Es decir, hay 1.833 denuncias por extorsión que el Sidpol no ha registrado en el mismo período. En los primeros diez meses del 2025, fueron encarcelados 445 delincuentes dedicados a cometer este delito, de los cuales solo 12 han sido sentenciados; los otros 433 son procesados, según la Dirección de Registros Penitenciarios.
A pesar de estas cifras de espanto, la lucha contra este delito tiene como uno de sus aliados a la Central de Emergencia 111 de la PNP, habilitada por el Ejecutivo para atender los casos de extorsión y brindar protección oportuna a las víctimas. El general Víctor Revoredo dice que, si bien la percepción de inseguridad es alta, esta central 111 es fundamental en la lucha contra el crimen. Explicó que, desde el 3 de noviembre, cuando la Divinext entró en funcionamiento, se recepcionó más de 803 denuncias por el delito de extorsión, muchas de las cuales fueron canalizadas a través de la línea 111 que funciona en el piso 10 de la Dirincri.
Solo da orientación
Si bien el ambiente cuenta con equipos informáticos y personal distribuido en tres turnos, con nueve policías cada uno, en la mayoría de casos solo se estaría brindando orientación a las víctimas, como las acciones inmediatas que deben realizar y la sensibilización para que acudan a la dependencia policial más cercana para formular su denuncia, a su vez que se coordinan acciones como el resguardo policial a las víctimas.
Para la Defensoría del Pueblo, sin embargo, este procedimiento resulta insuficiente, considerando el propósito de creación del servicio de atención de casos de extorsión, establecido por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, donde se precisa que la línea 111 tiene como uno de sus objetivos “atender las denuncias de las personas afectadas y recabar información que permita a la PNP ejecutar las operaciones tácticas que posibiliten la captura de los autores”. Es decir, esta línea no solo debe servir para brindar contención emocional, sino que la PNP debe recibir las denuncias.
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