Piura se podría quedar sin agua en 5 años, advierte EPS Grau
Según Marco Vargas, gerente de la entidad, es necesario que el Ministerio de Vivienda disponga de presupuesto para emprender nuevos proyectos. "Han pasado 50 años y no hemos pensado en renovar la infraestructura", indicó.
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"Si nosotros, (Ministerio de) Vivienda y OTASS no hacemos nada, puede que Piura en cinco años no tenga agua", señaló el gerente de la EPS Grau, Marco Vargas, durante la conferencia sobre el corte masivo del agua potable en los distritos de Castilla, Veintiséis de Octubre y Piura tras la paralización de la planta de Curumuy por el inicio de los trabajos en el canal Daniel Escobar a cargo del Proyecto Especial Chira Piura.
Como se sabe, la planta de tratamiento recibe agua que proviene del reservorio de Poechos, en la provincia de Piura, a través de un canal de derivación que va de la provincia de Sullana a Piura. El funcionario sostuvo que estas jurisdicciones dependen de la Planta de Tratamiento de Agua Potable de Curumuy, que produce solo 600 litros por segundo cuando se requieren cerca de 2.400 para cubrir la demanda de la población.
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"Cuando falla Curumuy, falló todo, que es lo que ha sucedido en estos días. Toda el agua con la que se abastece a Piura, Castilla y Veintiséis de Octubre está conectada con Curumuy. Esta es la fuente principal que da buena calidad de agua y permite mantener la presión en las redes (de saneamiento) (…). La planta no tiene un sistema de almacenamiento, depende solo de lo que hay en el canal, por lo que no tiene capacidad de respuesta ante un corte", comentó.
Asimismo, Vargas resaltó que la otra fuente que provee del líquido elemento a los tres distritos, los 41 pozos tubulares, cada vez generan menos agua, ya que el acuífero del que se alimentan ha decaído.
"En los últimos 13 años ha bajado la capacidad de producción de los pozos. Además, la calidad del agua que se está extrayendo de los pozos es cada vez de menos calidad. Tiene una alta concentración de sales que hace imposible usarla en el consumo humano. Por esto nos hemos visto obligados a cerrar cinco pozos", detalló el gerente.

Marco Vargas, gerente de la EPS Grau. Foto: Almendra Ruesta / La República
Posibles soluciones
Vargas sostuvo que, para mejorar el acceso al agua potable, se ha propuesto la ampliación de la planta de Curumuy y la inclusión de un sistema de almacenamiento; el trasladar el agua entubada desde el reservorio de Poechos a las plantas de Sullana y Curumuy para no depender del canal de derivación; y la elaboración del expediente técnico para la ampliación de la planta de El Arenal, que permitiría mejorar los servicios en Paita y hacer un nuevo proyecto de agua potable para las ciudades de Talara, una de las jurisdicciones más afectadas.
"Necesitamos buscar una fuente alternativa al (reservorio) de Poechos para que se le haga un correcto mantenimiento que necesita desde hace muchos años", aseveró. "Han pasado 50 años y no hemos pensado en renovar la infraestructura", sentenció.
¿Cuándo retornará el agua?
Marco Vargas sostuvo que, de acuerdo al cronograma presentado por el PECHP, para el día jueves ya estaría ingresando un 50% del agua que entra un día normal a la planta de Curumuy, por lo que se mejoraría la distribución de fluido en los tres distritos, donde más de 45.000 usuarios vienen siendo afectados.
El funcionario apuntó que como plan de contingencia se ha dispuesto que los pozos abastezcan por un período determinado de horas a un sector en específico, para luego cortar el fluido de agua en esta área y pasar a otra; de esa forma, buscan evitar que el líquido fluya solo hacia las zonas más bajas.
Además, se ha dispuesto el funcionamiento de ocho cisternas para proveer a las zonas que dependen por completo de la planta de Curumuy y no están conectadas a ningún pozo.



































