Fiscalía interviene negocio de pastor Santana por lavado de activos y estafa
Bautizado como ‘Santanás’ por la Policía, pastor de iglesia Aposento Alto tiene una amplia lista de denuncias que continúa acrecentándose.
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La tarde de este jueves 26 de mayo, la Fiscalía de Lavado de Activos intervino el negocio de Alberto Santana, conocido como pastor Santana o ‘Santanás’, como lo había llamado la Policía Nacional del Perú.
La librería de la que incautaron diversos bienes que servirán para la investigación es propiedad de Santana y está ubicada al lado de la iglesia Aposento Alto, en Independencia.
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Pese a que una multitud de personas reclamaban por el cierre del templo, las autoridades no llegaron a realizarlo debido a que la orden solo procedía sobre los bienes del pastor. Es así que se logró incautar dos vehículos, entre otros objetos de valor que sirven como pruebas para la investigación de lavado de activos y estafa que se le sigue.
En conversación con ATV, algunos creyentes señalaron que, pese a todas las órdenes en su contra, Alberto Santana continúa dando charlas en la iglesia Aposento Alto.
Antecedentes de estafas y abuso a menores de edad
En 2018 se conoció el caso de una joven adolescente que reveló haber sufrido abuso físico y psicológico por parte de Alberto Santana. Él abusó del poder que le profería su cargo de pastor para engañar a la miembro de la iglesia Aposento Alto y seducirla.
Incluso, ante la negativa de la agraviada, Santana trató de excusarse y le dijo que “Dios le había dado una ley y que él era como un rey”, por lo que ella no se debía sentir mal, sino agradecida.
Asimismo, fue demandado por fieles de su iglesia por estafarlos con la promesa de ser dueños del estadio de Alianza Lima, ubicado en el barrio de Matute, La Victoria.
Les pidió 1.000 dólares a cada aportante como mínimo, lo que les haría acreedores de un metro cuadrado del terreno. Supuestamente el estadio sería la nueva iglesia que ellos construirían y en la placa colocarían el nombre de cada uno. En realidad, se trataba de una simulación porque no hubo ningún solo papel legalizado que acreditara tal propiedad.
Los pagos fueron entregados desde el 2013 hasta el 2018. Ese año, al salir a la luz el tema del abuso a menores por parte del pastor Santana y otros casos de estafas, fieles tomaron el estadio Matute convencidos de que el terreno les pertenecía. Fue entonces que se dieron cuenta de que todo era una farsa.

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